Anti-Œdipe et Mille Plateaux

Cours Vincennes - St Denis
Cours du 14/05/1973

El CSO

...nos entregamos a una operación de aplanamiento. Partimos de un punto en el cual lo que pasa, de una manera privada, por un alcohólico, o por un drogado, o lo que pasa por un ejercito en una operación de conquista, o lo que pasa en un estado asignable históricamente, en las formaciones sociales, todo eso lo consideraremos como si estuviera desplegado sobre un plano de equivalencia. De un plano a otro, se anudan enseguida relaciones, redes, tales que comprendemos mejor las diferencias entre esos planos, pero ahora vamos a proceder tratando todo sobre el mismo plano: alguien que pasa, un nómada que se lanza a conquistar algo... no hay razón para no poner todo eso en la misma pantalla, pero esto es extremo, pues no son las mismas cosas... pero tratemos de ver que tejido puede anudarse entre todo eso.

¿Por qué este asunto está ligado con el problema de la producción de enunciados?

La vez pasada intenté distinguir las especies de estratos que se producían sobre el cuerpo sin órganos y lo inhibían, y que igualmente estaban hechos para inhibir el funcionamiento del cuerpo sin órganos. Quiero volver a partir de ahí. Sucede como sí, al cuerpo sin órganos, una vez dado, se le impidiera funcionar. Tenemos, al menos, algunas ideas sobre la manera como funciona; el cuerpo sin órganos puede ser cualquier cosa: puede ser un cuerpo viviente, puede ser un lugar, puede ser una tierra, lo que ustedes quieran. El cuerpo sin órganos designa un uso.

Un cuerpo sin órganos lo suponemos experimental, por eso nunca está dado; lo que llamo cuerpo sin órganos es una especie de límite que, en una lógica del deseo, se debe abordar, o mejor aún, debemos aproximárnosle. Si, lo mejor que podemos hacer es aproximarnos a él, porque, puede ser que... si hacemos algo más que aproximárnosle o tender hacía él, entonces el cuerpo sin órganos se volcará sobre sí mismo y nos esgrimirá su rostro de muerte. Se necesita mucha prudencia para hacerse un cuerpo sin órganos, es necesaria mucha prudencia para no hacerlo saltar y hundirse... mucha paciencia. En todo caso, por una muy fuerte razón, pues si es un límite al cual debemos aproximarnos prudentemente, es porque, para aproximarse hay que salvar muchas trampas. Sabemos que, justamente, es por las líneas de fuga que llegamos a aproximarnos al cuerpo sin órganos. ¿Fuga de qué? ¿Qué se fuga? Comenzamos a tener ideas sobre el asunto, y por otra parte, no todas las líneas de fuga son validas. Y sin embargo, una vez más, voy a considerarlas al comienzo como equivalentes: la línea de fuga droga, la línea de fuga revolucionaria, que, sin embargo, son completamente diferentes las unas de las otras, no busco, por el momento en que son diferentes, aunque ese sea finalmente el problema: ¿cómo pueden a la vez empalmar las unas sobre las otras y como pueden ser completamente diferentes? Sin duda, no ponen en juego las mismas máquinas.

Lo que impide funcionar al cuerpo sin órganos, y lo que hace que, para nosotros, el cuerpo sin órganos esté siempre por construir, es que sufre todo tipo de inhibiciones. Está dado a través de las inhibiciones que trata de deshacer, de hacer saltar. Es como si estuviera preso en una triple venda, y yo quisiera situar las nociones que corresponden a está triple venda inhibitoria.

A esas vendas también podemos llamarlas los estratos. ¿Opuestas a qué? El estrato, es casi como una especie de formación sobre el cuerpo sin órganos que lo conduce a abatirse, a plegarse, a formas relaciones biunívocas, el cuerpo sin órganos cogido en un estrato, se pliega, se repliega, forma un doblez que produce relaciones biunívocas y son relaciones biunívocas que impiden el funcionamiento del CSO (cuerpo sin órganos), pues el CSO, si llega a funcionar, funciona bajo la forma de un régimen de conexiones polívocas. Si bien, al plegarlo, al imponerle técnicas de pliegue, entonces ya no funciona por relaciones polívocas, y así se suprimen todas las posibilidades. En otros términos, todo pasa sobre el cuerpo sin órganos, tanto sus inhibiciones como su formación, su constitución, su fabricación.

Y entonces, los tres estratos son las reglas por las cuales el cuerpo sin órganos ya no funciona, no llega a desarrollarse. Yo creo que se oponen -intento adelantar una serie de palabras para ver si eso pega o si no pega-, habría que oponerlos al cuerpo sin órganos mismo que no está estratificado, y no está estratificado porque es el plano de consistencia, o lo que es lo mismo, el campo de inmanencia del deseo, eso quiere decir: el deseo en su positividad, el deseo como proceso, y el deseo como proceso precisamente solo puede estar definido negativamente a partir de lo que lo traiciona. Hemos visto, las veces precedentes, que las tres grandes traiciones, las tres maldiciones sobre el deseo son:

relacionar el deseo con la falta,
relacionar el deseo con el placer, o con el orgasmo, ver a Reich: error fatal,
y relacionar el deseo con el goce.

Las tres tesis están ligadas. Poner la falta en el deseo es desconocer completamente el proceso, una vez que se ha puesto la falta en el deseo, solo se pueden medir las realizaciones del deseo con el placer, entonces la referencia al placer deriva directamente del deseo-falta, y entonces se lo relaciona con una trascendencia que es la del gozo imposible que remite a la castración y al sujeto escindido, es decir que esas tres proposiciones forman la misma mierda sobre el deseo, la misma manera de maldecir el deseo.

Al contrario, el deseo y el cuerpo sin órganos, en el límite son la misma cosa por la simple razón de que el cuerpo sin órganos es el plano de consistencia, el campo de inmanencia del deseo tomado como proceso. Ese plano de consistencia es abatido, se le impide funcionar, al abatirlo sobre los estratos, de donde terminológicamente, opongo -pero, una vez más, si ustedes tienen palabras mejores, yo solo tengo estas-, opongo el plano de consistencia a los estratos que impiden precisamente al deseo descubrir su plano de consistencia, y que orientan al deseo sobre la falta, el placer, el gozo, es decir forman la mistificación represiva del deseo.

Entonces, si continúo desplegando todo sobre el plano mismo, debo buscar ejemplos en los cuales el deseo aparezca como proceso, desarrollándose sobre el cuerpo sin órganos, que es captado como el campo de inmanencia o de consistencia del deseo, y allí podríamos poner al guerrero chino antiguo; y una vez más, nosotros occidentales, interpretamos las conductas sexuales del chino antiguo como las del chino taoísta... en todo caso, como un retardo, un aplazamiento del goce. Hay que ser un sucio europeo para comprender las técnicas taos de esa manera; al contrario, tenemos que arrancar al deseo de sus pseudo-finalidades de placer, para descubrir la inmanencia propia del deseo en su pertenencia a un campo de consistencia. Eso no es, para nada, retardar el goce.

Pero también podríamos mirar en nuestras civilizaciones -ver a aquellos que trabajan sobre el masoquismo-, por ejemplo ciertas técnicas masos. El tao chino, el maso occidental, también a él lo interpretamos como operando fenómenos de retardo del goce, mientras que su operación es descubrir un proceso inmanente al deseo, de tal modo que el deseo ya no se relaciona con el placer.

Todo el problema es justamente el que, en la China taoísta, aparece como ausencia de todas las perversiones; como una actividad deseante sin perversión, siendo el campo de las perversiones completamente exterior a esta. En nuestras sociedades, en todo caso en el caso del maso, el equivalente sólo puede aparecer como perversión. Es evidente que la economía general del deseo no es la misma.

Entonces, parto de esta primera gran oposición: plano de consistencia del deseo, del cuerpo sin órganos y los estratos que maniatan al CSO. De esos estratos, la última vez, yo veía tres.

El primer estrato, es el de la organización. El estrato de organización es simple, consiste en hacerle un organismo al cuerpo sin órganos. Y empleo la palabra "hacer", como hacer un niño: se le hace un organismo, se lo organiza según el principio del rendimiento de las energías útiles, las energías del trabajo; se lo impone a lo que pasa sobre el CSO, y lo que pasa sobre el CSO es muy variable, así la tarea no termina con la fabricación de un cuerpo sin órganos, al contrario, el CSO no es ni una escena, ni un lugar; el CSO es como una matriz a partir de la cual algo pasa porque algo se produce. El estrato de organización esta hecho para captar lo que está a punto de pasar, para captar lo que pasa sobre el cuerpo sin órganos en un sistema que orienta todo eso en otra dirección, devolviéndolo. Y ese sistema, que precisamente extrae las energías útiles, llamadas útiles en función de la producción social, que inhibe las energías llamadas inútiles... y bien, ese sistema es la relación articular o bien la doble organización orgánica. El tono muscular es el mejor ejemplo de esta doble organización orgánica, que verdaderamente está en la base de la constitución del organismo. Hay que ver en los biólogos la teoría del tono muscular, y pienso en una teoría interesante que es la de ******, que muestra que el tono muscular es un dato estadístico; y es interesante porque la manera en que procede la fabricación del organismo, cuando se hace un organismo al cuerpo sin órganos, quiere decir que todos los fenómenos moleculares que pasan sobre el cuerpo sin órganos serán captados por grandes conjuntos llamados estadísticos, y ese es, precisamente, el primer nivel de la doble articulación, estos fenómenos son captados en fenómenos de muchedumbres y esa es la primara etapa del paso de lo molecular que aparece en el cuerpo sin órganos -el CSO no es otra cosa que una molécula gigante-, y esos fenómenos moleculares son organizados en grandes conjuntos molares orgánicos tipo esqueleto; y sobre esto, los biólogos actuales muestran muy bien hasta que punto el organismo es un dato estadístico, es decir que implica una micro-biología, a saber, que implica la reducción de los fenómenos moleculares, micro-biológicos, a los grandes conjuntos estadísticos. O bien, como para el tono muscular, y a eso está ligado el rol que juega del sistema nervioso en la constitución molar de los organismos dotados de un tal sistema. Y de golpe, ese rol del sistema nervioso nos explica también otra cosa, a saber, que el organismo en sus relaciones con el mundo exterior está dotado de esa extraña facultad de representación por la cual se anexa una porción del mundo exterior: el organismo sólo se constituye como una forma -lo que define la forma es precisamente la doble articulación-, aprehendiendo la realidad exterior como una forma que corresponde, no por semejanza, sino siguiendo las relaciones que los biólogos han intentado determinar, a saber ***** y hay toda una derivación entre la forma orgánica misma, que se puede llamar forma I, fundada sobre la doble articulación, y la organización del mundo percibido de la representación, donde el mundo exterior es captado por el relevo del sistema nervioso bajo la especie de una forma de otro tipo, la forma II, esta es la dirección de búsqueda de Ruyer sobre el paso de la forma orgánica I a la percepción II. He aquí esto para el primer estrato. Y digo primero porque hay que comenzar por alguno... sobre todo no hay que interpretarlo como el primero cronológicamente. La formación del organismo está muy ligada a las presiones sociales, y cuando decía que lo es según el principio de la energía útil, eso implicaba recurrir a todo un mundo de producción social. Entonces, retengo, para este primer estrato de la organización, un cierto número de conceptos que me parecen claves: la energía útil o inútil, la relación articular o doble articulación orgánica, el tono muscular y el sistema nervioso, y la representación. A eso lo podemos llamar el volumen de organización.

Y después el segundo estrato, es el estrato de la significación. Y del estrato de la significación podemos decir que deriva del primero, pero también que el primero lo supone. Esta vez, ya no hablamos de volumen del organismo sino, por razones que veremos mas adelante, hablaremos de ángulo de significancia. Este segundo estrato es el que impide al cuerpo sin órganos, tanto funcionar como ser alcanzado, y esta vez, su diferencia con el primero, es que el estrato de organización alcanza un mundo de la representación distinto de la realidad, si bien el gran corte que correspondía al estrato de organización era: primer corte: el corte de la doble articulación y después estaba también el corte representación-real.

El estrato de significación pasa en el interior de la representación y consiste... entonces, esta vez es un corte que pasa en el interior de la representación, entre lo que se llama el Significante y el Significado. Este corte es, pues, de otro tipo y ¿en qué consiste? consiste primero en un fenómeno de doble articulación.

Ese fenómeno de doble articulación no coincide con el significante-significado. La doble articulación es constituyente del significante. Comprende un primer nivel que también es una cierta manera de forzar los fenómenos moleculares que pasan sobre el CSO, para hacerlos entrar en los grandes conjuntos. Los grandes conjuntos responden a las leyes estadísticas. Simplemente, esta vez, ¿qué son esos fenómenos moleculares?

A nivel de la representación, son lo que podemos llamar por comodidad, las figuras de expresión.

Y he aquí que, a un primer nivel de esta articulación, que se hace en el marco de la representación, las figuras de expresión son apresadas en los conjuntos que constituyen las unidades distintivas. Las unidades distintivas, en los lingüistas, en su teoría de la representación y sus relaciones con la palabra, en los lingüistas se llaman Fonemas, o más simplemente lo podemos llamar las letras, aún si no se trata de la misma cosa. Entonces el primer nivel de la representación que capta en los conjuntos estadísticos los fenómenos moleculares, es: las figuras de expresión son aprisionadas en las unidades estadísticas, unidades todavía no significativas sino distintivas, es decir que entran en relaciones de distinción las unas con las otras y que se llaman fonemas. La doble articulación la encontramos porque, lo que se llaman fonemas (unidades distintivas), se encuentran apresados en su giro, en su torsión, en unidades estadísticas de otro tipo, está vez unidades significativas o significantes que se llaman Morfemas. Allí, la doble articulación no corresponde a la dualidad significante-significado, la doble articulación está por completo en la base de la constitución del significante. El significante como tal implica la doble articulación; está vez doble articulación de la representación y no del organismo. Tenemos ahí todo un problema que consiste en ver cuál es la relación entre la doble articulación orgánica y la doble articulación de la representación.

He aquí entonces que las figuras de expresión como fenómenos moleculares están organizadas en esos dos tipos de unidades estadísticas sucesivas que constituyen el significante, es decir que son traducidas en fonemas y morfemas.

Por esto lo que me parece importante en un lingüista como Hjemslev, es la manera como va más allá del dominio de los morfemas y los fonemas, para decirnos una pequeña cosa sobre las figuras de expresión en estado libre, captadas por debajo de lo que el llama las condiciones de identidad de los fonemas, y es quizá el único en haber alcanzado una especie de lingüística molecular, una micro-lingüística... es muy importante y triste -pero se aviene muy bien con el que Hjemslev haya sido como aplastado por las otras corrientes de la lingüística.

Una vez que ustedes tienen esta doble articulación constitutiva del significante, en ese momento no hay mucha dificultad en engendrar el significado como correlato del significante. Entonces, la doble articulación se dirige sobre el engendramiento del significante y no sobre las relaciones significante-significado. Lo significado es, a grandes rasgos, el conjunto de los iconos (noción de Pierce) que corresponden a los elementos significantes tal como son formados por la doble articulación, siendo los iconos las imágenes. Y del lado significado-iconos, igual que hace un momento el significante implicaba una doble articulación impuesta a las figuras de expresión, del lado del significado, los iconos suponen también una especie de sistema en el cual están aprisionados, esta vez no por las figuras de expresión, sino por las figuras de contenido; el aprisionamiento de las figuras de contenido en los iconos, en el significado y el tratamiento estadístico de las figuras de contenido de modo que formen iconos, es decir el conjunto de las imágenes que corresponden a los elementos significantes y después la operación paralela a nivel de las figuras de expresión cogidas en la doble articulación fonemas-morfemas, todo eso se combina muy bien. Simplemente, para terminar con ese nivel, con ese segundo estrato, si establezco la línea significante-significado, entonces, tenemos en un extremo la captura de las figuras de expresión, en el otro extremo la captura de las figuras de contenido, con los dos polos que yo citaba la última vez, por ejemplo, para ser menos oscuro, lo que representa, si ustedes quieren, al nivel del colegio materno, la manera como aprenden el dibujo los niños o bien cuando aprenden a escribir, o bien en el otro polo, el polo escuela materna-lección de las cosas, en las formas del dibujo o en las formas de grafismo que se les impone, las figuras de expresión que son cogidas en una forma impuesta, y las unas funcionan como el significante y las otras como el significado, es decir: el conjunto de las lecciones de las cosas es el significado que remite al conjunto de los grafismos... es así como funciona en la escuela materna clásica... entonces, en mi línea, puedo decir que el conjunto de las figuras de expresión devueltas al significante, cogidas en la red del significante, y que yo represento como por un círculo alrededor del significante, entonces el conjunto de las figuras de expresión están reducidas a una esclavitud, cogidas en esas unidades que les imponen el no poder jugar libremente, no poder entrar en conexiones libres. Por otro lado, puedo hacer el círculo del significado donde, está vez, es el conjunto de las figuras de contenido prisioneras en el sistema de la lección de las cosas, sojuzgadas, impedidas igualmente para entrar en conexiones libres.

Nosotros suponemos que esos dos círculos tienen una intersección, y esta intersección, que es la misma articulación significante-significado, la articulación forma grafica-lección de las cosas... y es esta intersección de los dos círculos, el círculo del significante y el círculo del significado constituye lo que yo llamaría por comodidad lo real dominante.

Mientras el primer estrato culminaba sobre un corte representación-real, el segundo estrato desemboca sobre otra cosa: un corte interior a la representación, con un nuevo fenómeno de doble articulación que culmina con una dualidad que ya no es la de la representación y lo real, esta dualidad es la de la representación de lo real dominante diferente de lo que se habría llamado un real escondido. Lo real escondido es lo que continua trabajando bajo la red del significante y bajo la red del significado, a saber las libres conexiones entre figuras de expresión y figuras de contenido, tratadas de manera molecular, es decir cuando no están atrapadas, presas en sistemas de avasallamiento.

Y después el tercer y último estrato, derivan el uno del otro, por lo cual no sería difícil hacer el camino inverso, demostrar que III ya está presupuesto por II.

Y aquí, en el punto de encuentro de la intersección, yo diría que puede ser definido el tercer estrato, a saber el estrato de subjetivación, al cual corresponde más precisamente el punto de subjetivación.

El punto de subjetivación, es muy curioso, debe tener mucha importancia, pero no veo todavía en qué. Yo diría que no hay real dominante sin un punto de subjetivación, y ese punto no es, para nada, el punto donde surge el sujeto, es el punto a partir del cual se organiza el ángulo de significancia y se da la apertura variable de ese ángulo. Siempre es a partir de un punto de subjetivación que se hace el corte de lo real dominante, y es siempre a partir de un punto que va a entrar en juego la máquina de significación, aún más, la máquina de organización. De cualquier modo no hay... y en ese sentido este tercer estrato está presupuesto por los otros dos... no hay organización de un organismo, no hay significancia de las significaciones, no hay determinación de un real dominante sin un punto de subjetivación que le corresponda. No tanto que sea el punto de subjetivación el que hace, elabora, lo real dominante; en rigor, lo mide, fija sus límites variables. ¿Por qué variables? Porque, evidentemente, cada uno de nosotros tiene muchos puntos de subjetivación; pero el punto de subjetivación, no es el que construye lo real dominante, más bien lo compenetra, para permitirnos encontrarlo, fijarnos en tal lugar en lo real dominante y mantenernos allí, y organizar casi toda nuestra comprensión y nuestra resignación a lo real dominante. A partir del punto de subjetivación, se tiene la impresión de que se comprende todo y que lo que pertenece a lo real dominante está ahí para la eternidad.

Si tomo a una persona cualquiera, sus puntos de subjetivación son muy numerosos y, finalmente me pregunto –y eso organizaría todo esto-... me pregunto si el punto de subjetivación ¿no es una función nueva?, y es por eso que el tercer estrato deriva del segundo, si ¿no es una función nueva del significado mismo, es decir de los iconos? La última vez, yo decía: vemos como, una vez lo real dominante asignado por alguien, lo real dominante, por ejemplo, supongo, de un obrero, hay podemos ver el ángulo de significancia de un obrero resignado: la fabrica, el trabajo, la familia, y después dirá: siempre ha sido así, siempre hay patrones, máquinas por todas partes; todo eso... todo eso se organiza en un real dominante. Lo real enmascarado es lo que está enmascarado por lo real dominante, a saber los tráficos del patronato, o bien la fuerza o la no-fuerza de los grupos revolucionarios que se proponen hacer saltar lo real dominante, etc. Pero el tipo que está cogido en lo real dominante, en el primer caso, se somete. Eso quiere decir que, de cierta manera, debe como compenetrarse con la impresión de comprender ese real dominante. Ahora bien, digo que el papel del punto de subjetivación no está, para nada, en él. El punto de subjetivación es lo que lo constituye como sujeto fijo en tal o cual lugar, pero ese no es el punto de su subjetividad. El punto de subjetivación, es el punto a partir del cual el ángulo de significancia de lo real dominante se estrecha y varia su apertura, por ejemplo cuando el tipo pasa de su trabajo a su familia. El punto se subjetivación supone "vamos, es el patrón quien lo dice"; el patrón funciona como un icono en un sentido muy especial, es decir un punto de subjetivación a partir del cual se hace la descripción o la asignación de un real dominante.

Y después, él sale del trabajo, se encuentra con su mujer, supongo que eso no es maravilloso, le da su salario. Su mujer actúa como otro punto de subjetivación. Si él es fetichista, su mujer, como persona global, actúa como punto de subjetivación dibujando en lo real dominante otro real dominante, no es el mismo ángulo, estos ángulos se encabalgan; y después viene el momento del amor, y él es fetichista, entonces ama el vestido de su mujer aún más que a su mujer... vestido de mujer, o zapato de mujer forman también un punto de subjetivación. Pasamos nuestro tiempo saltando de un punto de subjetivación a otro punto de subjetivación. Simplemente, siempre hay un real escondido.

Caso típico de un punto de vista de subjetivación: el jefe. El jefe ha dicho esto: ¡viva Hitler! Esta lo real dominante del nazismo y después el gran icono, el personaje del jefe que interviene como punto de subjetivación a partir del cual cada nazi compenetra en propiedad lo real dominante que le impone tal lugar en la sociedad correspondiente.

¿A cuál de los tres estratos sirve todo esto?

Me parece que es bajo los tres que funcionan las formaciones sociales, a saber, los tres grandes ordenes sociales, son: tu estarás organizado o solo serás un depravado; la segunda es: tu significarás y serás significado, interpretarás y serás interpretado, o serás un peligroso desviado; y serás subjetivado, es decir fijado, tu lugar asignado, y solo te moverás si el punto de subjetivación te dice que te muevas; sino serás un peligroso nómada. Hay una realidad dominante del trabajo, hay un real dominante del trabajo; ese real dominante no tiene una apertura invariable, hay un ángulo variable, es lo que llamaríamos la movilidad de la mano de obra. La movilidad de la mano de obra se hace a partir de un punto de subjetivación propio a la formación capitalista y que es la movilidad del capital. Y a partir del siglo XIX, uno de los problemas esenciales para la economía política, ha sido la movilidad comparada de la mano de obra, la movilidad de la fuerza de trabajo con relación a la movilidad del capital; ¿cómo hacer para que no haya una movilidad de la mano de obra que exceda la movilidad del capital o que vaya en otras direcciones? Esos, esos serían los nómadas. Y ¿cómo hacer para que los obreros acepten ir a donde va la movilidad del capital, es decir la inversión capitalista? Yo diría que, bajo este aspecto, el capital capta en su movilidad... en su movilidad al punto de subjetivación del que depende la movilidad de un sujeto en lo real dominante.

Al primer estrato corresponden las exclusiones del depravado, es decir aquel que hace funcionar su organismo siguiendo un principio de energías inútiles, es decir no productivas socialmente; y ya, ese depravado, lo es en cierta manera cuando hace saltar el organismo o la organización del cuerpo para encontrar algo como un cuerpo sin órganos. El CSO siendo esencialmente captador de energías llamadas inútiles.

Al segundo estrato corresponde la exclusión del experimentador, siendo el experimentador, precisamente, aquel que traza un dominio de la no-significancia.

Y, al tercer estrato corresponden las exclusiones del nómada. Nosotros debemos continuar repartiendo, sobre el mismo plano, todo ese sistema en parte ligado, y por eso me fascina el texto de Artaud: "Para terminar con el juicio de Dios", donde solo describe el primer estrato, a saber como se le hace un organismo al cuerpo, como se fuerza al cuerpo a tomar la forma de un organismo, de hay los gritos de Artaud: "se han robado mi cuerpo", es decir: donde tenía un cuerpo como cuerpo viviente, se me ha hecho un organismo, ahora bien de hecho, es ese triple sistema conjunto de los tres estratos el que forma el juicio de Dios, v.g. el sistema teológico. Y lo que se mantiene profundamente ligado son: la actividad de organización, la actividad de interpretación que corresponde al estrato de significación y la actividad de subjetivación. Podemos encontrarlo a todos los niveles, es decir todos los regímenes de organización implican eso: una vez más, tu serás organizado y organizarás, serás interpretado e interpretarás, serás subjetivado y solo te moverás cuando se te diga.

Eso lo encontramos en todas partes, y podemos llamar, igualmente, sistema del juicio de Dios o sistema despótico, al conjunto de esos tres estratos, o sistema imperial. Simplemente difieren las formas: en cada sistema -y una vez más, por el momento, se trata de poner todo sobre el plano-... en el fascismo: el problema sería ¿cuál es el tipo de organización, comprendida la organización de los cuerpos propiamente fascistas, cuál es la máquina de interpretación propiamente fascista y cuales son los puntos de subjetivación del fascismo? Y habría que buscarlos para cada formación imperial.

El aparato conyugal, es lo mismo. Debemos considerarlo de la misma manera. La relación conyugal implica una especie de organización de los cuerpos que tiene toda una jurisdicción, a saber la pertenencia del cuerpo entre esposos, un cierto principio de energía útil, a saber el deseo relacionado con la carencia, un ángulo de significancia que constituye la máquina de interpretación propiamente conyugal con su real dominante: ¡ah, mi cocina! ¡ah, mis niños!... es lo real dominante, y el punto de subjetivación que frecuentemente es muy variable; el punto de subjetivación puede ser el marido, el marido como jefe: mi marido, es lo que él quiere, voy a hacerle la comida que le gusta esta tarde. Entonces, allí hay un punto de subjetivación a partir del cual se recorta lo real dominante, o bien es el chiquillo que tiene el papel de pequeño jefe, o bien la aspiradora. Los puntos de subjetivación, tenemos al infinito, forman pequeñas constelaciones. Sería necesario hacer encuestas sobre los menajes; tomaríamos muchos menajes y fijaríamos sus tres estratos: la organización del cuerpo de los esposos sobre el cuerpo colectivo, o no-organización, después el estrato de significancia, y después el estrato de subjetivación y las variaciones de puntos de subjetivación; podría analizarse en esos términos la máquina imperial o la máquina analítica. Desde que hay formación despótica, encontraremos siempre los tres estratos que impiden la formación de un campo de inmanencia del deseo.

Es por eso que, en este nivel de análisis, puedo considerar todo, formalmente, estructuralmente, como si todo valiese: sea la máquina despótica nazi, sea la máquina conyugal, sea la máquina psicoanalítica. Por el momento, poco importan las diferencias.

En el caso de la máquina psicoanalítica, se puede plantear el análisis, primeramente, de ¿qué juega el papel de cuerpo sin órganos? Siempre hay muchos cuerpos sin órganos encajados unos en otros, nunca hay sólo uno. El papel de cuerpo sin órganos lo juega primero el gabinete del analista, enseguida el analista, en cuanto no escucha ni habla, está hecho para funcionar como cuerpo sin órganos. Pero es un CSO que forzosamente trampea puesto que solo funciona como CSO para impedir el funcionamiento del cuerpo sin órganos, es decir para trazar sobre el CSO los estratos que hacen entrar los fenómenos del cuerpo sin órganos en las unidades disciplinarias de la organización de la significancia y la subjetivación. Entonces primera pregunta: ¿qué es lo análogo a un cuerpo sin órganos, en el psicoanálisis? Segunda pregunta: ¿cómo se hace en el psicoanálisis, o cómo se hace en la conyugalidad, o como se hace en el fascismo, la organización de los estratos? También hay una organización fundamental, una organización de los cuerpos en el psicoanálisis que se hace -pero habría que ver, porque es muy variable, habría que interrogar todo el dominio psico-somático, o bien variaría con los géneros de enfermedad, por ejemplo, en el caso de la histeria, es evidente que hay una organización corporal muy precisa... y después tenemos... y esto es esencial, pues según la formación de estratos diferentes, es tal o cual estrato el que tendrá el privilegio sobre los otros. En la máquina psicoanalítica, el estrato que devora casi todo, en el límite, es el estrato de significación, v.g. sus normas de significancia: sea lo que sea que hagas, eso quiere decir algo.

Señalemos que eso corresponde más a la relación conyugal, remite quizá aún más a la relación conyugal actual que a la ***** de la infancia... (grabación incomprensible).

En la relación conyugal, tenemos esta máquina de interpretación: "¿qué es lo que ha hecho?", esta máquina donde todo quiere decir algo: "hombre, no le ha gustado la sopa hoy, ¿qué es lo que pasa?"; se excluye cualquier derecho a la a-significancia, todo tiene una significación y nada a-significante puede hacerse. Es la máquina de interpretación; no es un error de la gente, eso se hace para que sea así. Y después están los puntos de subjetivación. Tenemos el punto de subjetivación del tipo infancia: es a partir de la infancia... es a partir de la infancia que lo real dominante está determinado tal como fue trazado a través del gabinete del analista, y eso explica de mejor manera el por qué es verdaderamente una droga. ¿Cómo deviene el análisis, literalmente, su real dominante? ¿por qué, finalmente, emplean todo su tiempo organizando siempre de una sesión a otra, en función de la próxima sesión? ¿qué pasará la próxima vez? ¿qué paso en la última sesión?... realmente es como cualquier máquina despótica, el trazado de un real dominante en el que estamos subjetivados; entonces la infancia ha sido durante mucho tiempo el punto de subjetivación psicoanalítico, y ahora, con tipos como Leclaire o ***** necesitan aún más de la infancia, encuentran un punto de subjetivación todavía más artificial, más perverso, ya no la escena de infancia sino la escena analítica en el gabinete encerrado del analista. Es un desplazamiento del punto de subjetivación psicoanalítico que es muy importante: el psicoanalista ya no vale como representante del padre o de la madre, vale por si mismo como maestro de una axiomática o de una contabilidad del deseo, la verdad del deseo no remite a una realidad de la infancia, remite a lo que pasa en el gabinete.

Entonces, a propósito de todo el sistema, se puede hacer este análisis para mostrar como un cuerpo sin órganos está ahí como campo de inmanencia del deseo, y al mismo tiempo está completamente impedido de funcionar por la organización de los estratos, v.g. por la organización del volumen del organismo, del ángulo de significancia y de los puntos de subjetivación.

Ese es el primer punto que quería retomar. Eso nos da al menos un conjunto de conceptos que implican una conclusión evidente: en nuestra empresa de búsqueda del cuerpo sin órganos, de cierta manera, puedo decir que está siempre ahí, sea que lo haga o no, está siempre ahí; simplemente, si usted no se preocupa por tomarlo en las manos, y hacerlo usted mismo, usted lo hace, lo hace según los estratos que le impiden funcionar. En ese momento, usted esta preso en el sistema de la organización, de la significancia y de la subjetivación. De todas maneras, está ahí, entonces ¿qué hacer? Hacerse un cuerpo sin órganos, ¿que quiere decir, puesto que de todas maneras tenemos uno? Quiere decir algo muy simple: hacerse uno que sea desestratificado. Hacerse uno que funcione. Y hacerse uno que funcione, ¿qué quiere decir? quiere decir, evidentemente, hacerse uno que haya roto su triple vendaje, su triple lazo, sus tres estratos, es decir hacerse uno que, de cierta manera, haya roto con la organización del organismo que, de otra manera, haya roto con el ángulo de significancia, y que, de otra manera, sea desubjetivado, v.g. un cuerpo que sea prudentemente -me explicaré ahora sobre "prudentemente"-, el más prudentemente, el más depravado, o el más desorganizado, a-significante y desubjetivado.

Todo eso remite evidentemente a lo que pasa sobre el cuerpo sin órganos y esta vez no lo defino más que negativamente. Son tareas muy prácticas: matar en usted la interpretación. La máquina de interpretación es el manejo del ángulo de significancia.

Cuando digo que es necesario ser prudente, eso quiere decir que el peligro constante, en el límite -dramatizo un poco- es la muerte. Por eso los psicoanalistas, por ejemplo, no salen del instinto de muerte. En su incapacidad por comprender que el cuerpo sin órganos es la vida del deseo en estado bruto, en estado puro, es el deseo en su plano de consistencia, en su campo de inmanencia, a fuerza de haber identificado la vida con esta pseudo-vida artificial de la organización, de la significación y de la subjetivación, frente a cualquier tentativa por hacer saltar esos tres estratos, dirán: es la pulsión de muerte, y en efecto, puede serlo. Al azar, tomo ejemplos: el cuerpo drogado. Es evidente que, de cierta manera, es un cuerpo que se encuentra como cuerpo sin órganos, es decir que, de una u otra manera, pero según los tipos de drogas no lo será de la misma manera, hace saltar el estrato de la organización.

El maso, es la perversión clave, porque una pervesión como el fetichismo, me parece que se inscribe por completo en el dominio de los estratos... hay algo malicioso en el fetichismo, es que hay una tal movilidad del punto de subjetivación, o una tal irrisión en la que el punto de subjetivación esta captado como objeto parcial, el fetichismo utiliza el punto de subjetivación de una manera completamente maliciosa, de modo que su manera de utilizarlo remite a una manera de suprimirlo, pero pasa por el punto de subjetivación.

Pero tomemos como ejemplos, el cuerpo drogado o el cuerpo maso, son maneras de hacer saltar -pero, como tu dices, por un tiempo y artificialmente-, la organización del organismo para encontrar un cuerpo sin órganos. La segunda tentativa completamente complementaria es, no hacer saltar el organismo por un tiempo y artificialmente, sino matar en sí y si es posible en los otros, la máquina de interpretación, y eso es la experimentación. Matar la máquina de interpretación, de lo contrario usted está jodido, cogido en un régimen despótico del signo o del signo remitiendo eternamente al signo, y donde usted no puede terminar con nada. El psicoanálisis es solo la más perfecta de las máquinas de interpretación en el sistema capitalista. Pero hay otras y más conocidas: las religiones lo son, por ejemplo, en otras formaciones sociales, las religiones son grandes máquinas de significancia o de interpretación, y hay un uso religioso de las drogas... hay que decir que nunca somos salvados por nada... tenemos igualmente dos peligros, por eso digo que es necesaria paciencia y prudencia, después de todo, y una vez más, según el principio de la experimentación, nunca nadie sabe de entrada lo que le conviene, se necesita un largo tiempo para saberlo, entonces muy bien, un tipo puede lanzarse en la droga y después ese no es su asunto, pero el cree que lo es: un tipo puede lanzarse en la droga de tal manera que se hunda completamente. Eso es la muerte, es la pulsión de muerte como dicen los psicoanalistas.

Llegar a no interpretar más, llegar a eso que es tan emocionante -por ejemplo la máquina de interpretación en la relación conyugal, es constantemente alimentada en la relación amorosa, porque, cuando digo relación conyugal, no es una cuestión de marido y mujer, no basta con no estar casado para no tener relaciones conyugales, el MLF esta lleno de relaciones conyugales, el FHAR esta lleno de relaciones conyugales, las comunidades libres secretan de la relación conyugal... empleo relaciones conyugales exactamente como sinónimo de la relación de interpretación o de la relación de significancia en donde cada uno se pregunta del otro: "ha dicho esto, ¿qué es lo que yo pienso que él piensa que yo pienso?”... etc., en fin lo que Laing llamaría muy bien los nudos. Desde que hay un nudo, hay un ángulo de significancia, algo por interpretar. "Estás de mal humor, tienes ese pliegue en la boca, ¿por qué estás de mal humor?". “No, no, yo no estoy de mal humor...”

Una vez más, el colmo de la interpretación es cuando el psicoanalista no dice una palabra. Es la cima de la interpretación, el tipo se va diciendo "que buena sesión la de hoy". Uno se explica que haya sujetos en análisis que han vivido un mes, seis meses, dos años, sin que el analista diga una palabra, y es evidente porque la síntesis de significación está vacía, no hay necesidad de añadir algo a eso de lo que él ha hecho la síntesis, es una síntesis vacía, una síntesis formal donde el signo, en lugar de estar acoplado con la cosa y trabajar una cosa, el signo remite al signo. No es necesario decir nada, cualquier cosa... en el límite, en la relación conyugal, todo puede hacerse por miradas.

Hay dos tipos de personas que no tiene razón: primero quienes dicen que el verdadero combate es exterior; quienes dicen esto son los marxistas tradicionales: para cambiar al hombre, cambiemos el mundo exterior. Y después los curas o los moralistas que dicen: el verdadero combate es interior, cambiemos al hombre; curiosamente, si bien de otra manera, ciertos déspotas del maoísmo han retomado algunos temas de esta necesidad de cambiar al hombre. ¿Qué quiere decir "cambiemos primero al hombre", "la lucha debe ser primero interior"? Muchos americanos también lo han dicho. Lo que quiere decir cuando son completamente moralistas y curas, es: el combate en el exterior no es necesario, el combate en el interior es lo más profundo, y el combate en el interior no es lo mismo que el pseudo-combate en el exterior, al cual es necesario renunciar. El combate en el interior es contra nuestro egoísmo, contra nuestros vicios, contra nuestras tentaciones, es decir que hay que funcionar en los tres estratos. Yo, quisiera decir, de hecho, otra cosa. Quiero decir: el combate en el interior, comprendo lo que quiere decir, en fin creo, me parece, simplemente hay que decir que el combate en el interior y el combate en el exterior se dan sobre las mismas cosas. Las mismas cosas son instituciones cristalizadas en el exterior y secreciones internas en mi, y bien, en efecto, por eso tenemos necesidad de un combate, pero perpetuo sobre el hecho (grabación incomprensible)..., la relación conyugal, cristaliza en las instituciones que tienen una cierta potencia, al mismo tiempo son una secreción interna. Usted la tiene aunque no este casado, hace conyugalidad desde que hace interpretación, desde que hace significación. Hay que deshacer todo el tiempo esta especie de glándula que está en nosotros y que produce interpretación en correspondencia con las significaciones cristalizadas en el exterior. Es al mismo tiempo que hay todo un sistema, todo un código de significancia en el exterior, y una glándula de interpretación en el interior de nosotros. El combate contra los celos, por ejemplo; algunos han dicho -y en parte tienen razón-, "hombre, no me siento celoso", lo que no impide que, en un recodo del camino, se diga "mierda, ¿qué soy interiormente?"; se tiene una glándula que ha, bajo una forma menos abundante que las otras... que se ha expandido, confeccionada de celos. No la veíamos, después, en un momento... es demasiado tarde, ahí estaba.

Edipo es una institución objetiva cristalizada en la sociedad bajo la forma de los coitos humanos, de las reglas de matrimonio, pero también lo es de la relación padres-hijos, y también es una glándula de secreción interna; Edipo hace parte de la relación conyugal: pensar en las relaciones conyugales sin niño, la sombría tristeza, siempre hay un miembro de la pareja que se hace el pequeño para el otro, que se hace maternal para el otro.

Exactamente el mismo combate revolucionario se ha de llevar a cabo en el exterior y en el interior. Una vez más, cuantos revolucionarios creen suficiente... -insisto en esto porque al menos así me salvo del moralismo, no digo que no haya un combate en el interior que es de otra naturaleza que el exterior, yo digo: un solo y mismo combate. Es estrictamente el mismo porque el fascismo esta fuera de nosotros y en nosotros: ¿cuántos militantes revolucionarios tratan a su mujer como nunca trataría un burgués a su mujer?, ¿cuántos secretan la conyugalidad de la que están avergonzados?, ¿cuántas, entre las militantes más corajudas del MLF, secretan la maternidad y la interpretación que hace que el MLF sea lo contrario de lo que debe ser un grupo revolucionario? es decir, en lugar de ser un grupo de experimentación, se ha convertido en un grupo de interpretación ...

Tomo un ejemplo que me parece fascinante, la posibilidad de lucha política contra la relación conyugal, contra la relación edípica, y digo cada vez, puesto que se trata de hacer saltar los estratos que nos impiden acceder al campo de inmanencia, al plano de consistencia del deseo -de nuevo hay que ir con prudencia-, ver la diferencia entre un drogado que se hunde completamente y un drogado que sabe manejar esas cosas: ese me parece que es el arte de la experimentación. La experimentación implica prudencia, el riesgo es, evidentemente, lo contrario de desestratificarse, es el riesgo suicidiario. Eso sucede, en parte, cuando se trata únicamente el combate como un combate contra el exterior, si sabemos que edipo, el fascismo, el pequeño jefe, también están en nosotros -vemos revolucionarios que son verdaderos jefecillos en el momento en que conducen el combate exterior contra los jefecillos, contra los contra-maestros de las fábricas-, también ahí hay desfase, ellos no conducen la experimentación interna tal y como plantean la experimentación externa. Y creo que este es un solo y mismo combate, o no salimos de allí. Cualquiera que sea el estrato que se quiere hacer saltar -y las más peligrosas, las más mortíferas, son las tentativas por deshacer algo de la experimentación del cuerpo... de la organización del cuerpo en organismo.

Devenir desorganizado, meticulosamente, literalmente una vía superior, o lo que Nietzsche llamaba la gran Salud, deshacer la significación y las interpretaciones, no para volverse una especie de estúpido, sino para hacer una verdadera experimentación, es decir devenir un experimentador, y en fin devenir un nómada aún sobre el lugar, v.g. deshacer los puntos de subjetivación, todo eso es extremadamente difícil, no basta con encular el campo para hacerse nómada, no basta dejar de interpretar para devenir un experimentador y sobre todo no basta con desorganizar el organismo para devenir un cuerpo sin órganos con las cosas que pasan sobre el, y cada vez, puede ser mortal. Sobre todo cuando uno ya no se sostiene en los estratos, y los estratos funcionan como vendajes, en un cierto sentido, es lo que impide que estallemos. Lo que me fascina es la coexistencia de los dos, de los tipos, la manera en que la gente bordea todo el tiempo el hundimiento posible y después la experimentación, si bien que si se va muy suave, -ver a Castaneda-, y en todas esas tentativas, hay un temor, y todas las razones para tener temor, no solo al nivel más evidente de la desorganización, sino también a nivel de la desubjetivación, es que los puntos de anclaje a partir del punto de subjetivación, son muy preciosos; cuando no hay punto de anclaje, comienza una especie de angustia, hay todo tipo de formaciones de angustia que corresponden a la defección de los estratos.

He aquí, he hablado de un montón de nociones y quisiera que ustedes las complementaran.

Intervención: Tengo la impresión de que concibes el cuerpo drogado como algo exterior, de hecho, pienso que, por definición, todo cuerpo esta drogado desde el comienzo. Habría que ver las diferentes drogas...

Deleuze: Si das esa extensión a la palabra droga, hay dos usos de la droga, la máquina de interpretación, el psicoanálisis es una droga, la relación conyugal es una droga: y son drogas de las que su uso es específicamente conforme a las estratificaciones...

(fin de la cinta)

(Inicio de la segunda parte de la cinta)

Richard: Tu has insistido mucho sobre lo que constituía lo real escondido, y me preguntaba si, con relación a lo real dominante, a nivel de los agenciamientos productores de enunciados, no se podría emitir la hipótesis de que, correspondiendo a esta doble aproximación real dominante-real escondido, ¿habría, a nivel de los enunciados, también una doble aproximación, a saber: los enunciados ya constituidos que son siempre la repetición de las estructuras, o los relevos, de redes que son, a grosso modo, de dominación, de los efectos significantes que reproducen la ley, la ley en el sentido de dominación, y por otro lado, en otro polo, los puntos, las partículas acontecimentales que se podrían llamar las enunciaciones, por oposición a los enunciados ya localizados, ya constituidos y que implican la repetición; de las enunciaciones que, por su naturaleza innovadora, experimentadora, si quieres, hacen ya, por su sola presencia, saltar ciertos relevos, ciertas redes de enunciados ya constituidos?

Deleuze: De acuerdo, si de acuerdo; todavía no he hablado de lo real escondido, porque lo real escondido es precisamente lo que pasa sobre el cuerpo sin órganos cuando es desestratificado. Lo real dominante es lo que esconde lo real escondido exactamente de la misma manera que toma los fenómenos propios al cuerpo sin órganos en los conjuntos estadísticos.

Lo que me interesaba era un estudio sobre el tono muscular, un estudio del tono como dato biológico. Entonces, ¿ven ustedes otros estratos?, yo, no veo otros, y de modo general, me parecen los tres grandes, y están ligados en parte: te haré un organismo, te haré interprete, te subjetivaré. Ese es el sistema teológico.

Nos queda por ver: ¿qué pasa sobre el cuerpo sin órganos, bajo los estratos? y cada vez, habría que mostrar en qué es el envés de los estratos.

Entonces, al mismo tiempo que el cuerpo sin órganos se desestratifica, las cosas pasan sobre el, son cosas contemporáneas; ¿qué orden de cosas y cómo oponerlo a los estratos? Voy a hacer una lista de cosas que pasan sobre el cuerpo sin órganos: primero las reparticiones de intensidades; el cuerpo sin órganos, desde ese punto de vista es la intensidad=0; pero tomado como matriz de todas las intensidades o principio de todas las producciones de intensidades, si bien lo que pasa sobre el cuerpo sin órganos, es una distribución de intensidades y en ese sentido, el CSO no es solo matriz de producción de intensidades, también es mapa de repartición de intensidades, y sin embargo mapa de repartición de intensidades está mal dicho, pero entre más mal dicho, mejor funciona, puesto que mapa, indica algo espacial, y el cuerpo sin órganos no está en el espacio, es de la materia en cuanto llena el espacio siguiendo tal o cual grado de intensidad, v.g. siguiendo el grado de las intensidades que pasan sobre él.

Aquí hay todo un dominio: las intensidades repartidas sobre el cuerpo sin órganos, ahora bien las intensidades se oponen al estrato del organismo, se oponen al mundo de la representación. Las intensidades son fundamentalmente no representativas, no representan nada y en ese sentido son un elemento fundamental en la máquina de experimentación opuesta a la máquina de interpretación. Restituyo las intensidades como fundamentales.

Segunda cosa que pasa, y es quizá la misma cosa, son las multiplicidades. Digo que quizá es la misma cosa porque esas multiplicidades que se producen sobre el cuerpo sin órganos, son precisamente las multiplicidades intensivas y la multiplicidad pertenece fundamentalmente a la intensidad. ¿En qué sentido? En un sentido muy preciso, a saber que es necesario llamar cantidad intensiva a cualquier multiplicidad aprehendida en el instante, desde que hay una multiplicidad aprehendida como multiplicidad en un instante, hay cantidad intensiva. En el dominio de la extensión es lo contrario, lo que es aprehendido en un instante es por eso mismo puesto como unidad y la multiplicidad solo puede ser aprehendida sucesivamente.

Si es verdad que las intensidades se oponen al mundo de la representación a nivel de los estratos, las multiplicidades son un poco otra cosa, se oponen a las cantidades extensivas o a las formas cualitativas que, también hacen parte de los estratos a muchos niveles, tanto el estrato de organización como el estrato de significación. Hemos visto que un tipo de multiplicidad intensiva fundamental era una multiplicidad que se podía llamar una muta, por oposición a las multiplicidades extensivas de masa. Las multiplicidades extensivas de masa, están más bien del lado de los estratos y las multiplicidades intensivas de mutas están más bien del lado del cuerpo sin órganos y de su liberación respecto de los estratos.

Tercera cosa que pasa sobre el cuerpo sin órganos: son los flujos. Y es, todavía, una manera de decir la misma cosa, ¿por qué? Los flujos no son lo mismo que las cantidades intensivas, pero las cantidades intensivas son siempre las medidas de flujos y eso no es sorprendente porque las multiplicidades intensivas siendo ellas mismas multiplicidades -una intensidad no quiere decir nada, por si misma no quiere decir nada, una intensidad solo puede significar una diferencia de intensidad, una diferencia entre un máximo y un mínimo, entre una intensidad superior y una intensidad inferior, fuera de la relación entre dos intensidades en las condiciones de su relación- y esto, es todo un problema, saber en que condiciones físicas, etiológicas de las intensidades mantienen una relación, pues es de suponer que las intensidades entran en relación sobre la base de una desigualdad constitutiva, pues ellas son completamente desiguales y son las relaciones de desigualdad las que definen las diferencia de intensidades, algo pasa, algo se desliza que es precisamente un flujo de una intensidad a otra y la dirección del flujo estará determinada por el paso de las más alta a la más baja, o puede estar determinada sea en la dirección de la entropía, sea en la dirección de la negentropía.

Cuarta determinación, pero hay que sentir que es la misma cosa; todos esos son aspectos de la misma cosa: libres conexiones maquínicas. Todo el dominio de las conexiones maquínicas oponiendo sus libres conexiones a otros dos tipos de conexiones o relaciones: las relaciones mecánicas o las relaciones finalistas; pues las relaciones mecánicas y las relaciones de finalidad son constitutivas del organismo; al contrario en el dominio de las conexiones maquínicas, cuando dos cosas hacen máquina la una con la otra, podemos plantear de entrada este problema: ¿en qué condiciones dos cosas, dos seres o dos cosas cualquiera se puede decir que forman una conexión maquínica? ¿Qué se necesita y en qué circunstancias se forman tales conexiones? Esto no hace parte de los problemas que aún tenemos.

En todo caso, esas conexiones maquínicas que se suponen que pasan sobre el cuerpo sin órganos constituyen precisamente todo el dominio de las máquinas que hay que llamar a-significantes: no quieren decir nada, se definen únicamente por su uso, su funcionamiento, un punto es todo, no son objeto de interpretaciones, así como las intensidades no son objetos de interpretación. El cuarto dominio es el de las máquinas a-significantes.

Esas máquinas a-significantes están particularmente ligadas a un régimen que yo llamaría por comodidad el régimen signo-partícula, y esto se opone a los estratos puesto que los estratos, al menos el segundo, el estrato de significancia, implica otro régimen del signo, el régimen del signo bajo el significante, y desde el inicio he intentado oponer el régimen del signo-partícula al régimen en el cual el signo remite al signo al infinito, bajo un significante que constituye la máquina de interpretación. Al contrario, la máquina de experimentación sobre el cuerpo sin órganos, es la pareja signo-partícula.

Sexta determinación posible de lo que pasa sobre el cuerpo sin órganos, por oposición a los estratos, habría que decir que los estratos definen los territorios o los procesos de reterritorialización. Lo que pasa sobre el CSO, y por esto el CSO como matriz intensiva está desierto, no siendo el desierto, para nada, algo vacío y despoblado, al contrario siendo precisamente el lugar habitado por las multiplicidades intensivas, por una muta, es el sitio de las mutas, lo que pasa sobre el CSO a ese nivel, y que es opuesto a lo que pasa en las territorialidades, son líneas de desterritorialización.

Traducido por : Ernesto Hernández B. / revisión: Noviembre de 2006
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