21/12/1980
Ernesto HernándezB., epropal@col2.telecom.com.co

Sobre el proyecto de una ontología pura, ¿qué haceque Espinoza llame a esta ontología pura una ética? Seríapor una acumulación de trazos que uno percibe que estaba bien queél llamara a eso una ética. Hemos visto la atmósferageneral de ese lazo entre una Ontología y una Ética, conla sospecha de que una ética es algo que no tiene nada que ver conuna moral. Y ¿por qué se tiene la sospecha del lazo que haceque esta Ontología pura tome el nombre de Ética? Lo hemosvisto, la Ontología pura de Espinoza se presenta como la posiciónúnica absolutamente infinita. Entonces, los entes, esta substanciaúnica absolutamente infinita es el ser. El ser en tanto que ser.Entonces, los entes ya no serán seres, serán lo que Espinozallama los modos, los modos de la substancia absolutamente infinita. Y ¿Quées un modo? Es una manera de ser. Los entes o los existentes no son losseres, solo tiene como ser la substancia absolutamente infinita. Entonces,nosotros que somos los entes, nosotros que somos los existentes, nosotrosno seremos seres, seremos maneras de ser de esa substancia. Y si me preguntocuál es el sentido inmediato de la palabra ética, en quees algo distinto a la moral, bueno la ética nos es más conocidahoy en día bajo otro nombre, es la palabra etología.
Cuando hablo de una etología a propósito de los animales,o a propósito del hombre, ¿de qué se trata? La etologíaen el sentido más rudimentario es una ciencia práctica, ¿dequé? Una ciencia práctica de las maneras de ser. La manerade ser es precisamente el estatuto de los entes, de los existentes, desdeel punto de vista de una ontología pura.
¿En qué es diferente de una moral? Intentamos componeruna especie de paisaje que sería el paisaje de la ontología,que es el de las maneras de ser en el ser, ese es el objeto de la ética,es decir de la etología. En una moral, al contrario, ¿dequé se trata? Se trata de dos cosas que están fundamentalmentesoldadas, se trata de la esencia y de los valores.Una moral nos lleva ala esencia, es decir a nuestra esencia, y nos lleva allí por losvalores. No es el punto de vista del ser. Yo no creo que una moral puedahacerse desde el punto de vista de una ontología. ¿Por qué?Porque la moral implica siempre algo superior al ser; lo que hay superioral ser es algo que juega el papel de lo uno, del bien, es lo uno superioral ser. En efecto, la moral es la empresa de juzgar no solo todo lo quees, sino al ser mismo. Ahora bien solo se puede juzgar al ser a nombrede una instancia superior al ser.
¿En qué es que, en una moral, se trata de la esencia yde los valores? Lo que esta en cuestión en una moral es nuestraesencia. ¿Qué es nuestra esencia? En una moral se trata siemprede realizar la esencia. Eso implica que la esencia está en un estadoen el que no está necesariamente realizada, lo que implica que tengamosuna esencia. No es evidente que haya una esencia del hombre. Pero parala moral es muy necesario hablar y darnos ordenes a nombre de una esencia.Si se nos da ordenes a nombre de una esencia , es que esa esencia no estárealizada por si misma. Diríamos que esa esencia está enpotencia en el hombre. ¿Qué es la esencia del hombre en potenciaen el hombre, desde el punto de vista de una moral? Es bien sabido, laesencia del hombre es ser un animal racional. Aristóteles: el hombrees un animal racional. La esencia, es que la cosa es, animal racional esla esencia del hombre. Pero el hombre, si bien tiene por esencia el animalracional, permanentemente se conduce de manera no-racional. ¿Cómosucede esto? Es que la esencia del hombre, como tal, no está necesariamenterealizada. ¿Por qué? Porque el hombre no es razónpura, entonces hay accidentes, permanentemente es desviado. Toda la concepciónclásica del hombre consiste en invitarlo a reunirse con su esenciaporque esta esencia es como una potencialidad, que no está necesariamenterealizada, y la moral es el proceso de realización de la esenciahumana. Ahora bien, ¿cómo puede realizarse esta esencia quesolo esta en potencia? Por la moral. Decir que ella se realizarápor la moral, es decir que debe ser tomada por un fin. La esencia del hombredebe tomarse por un fin para el hombre existente. Entonces, conducirsede manera razonable, es decir hacer pasar la esencia al acto, esa es latarea de la moral. Ahora bien la esencia tomada como fin, eso es el valor.Vean que la visión moral del mundo esta hecha de esencia. La esenciasolo esta en potencia, hay que realizar la esencia, y esto se haráen la medida en que la esencia es tomada por un fin, y los valores aseguranla realización de la esencia. A este conjunto es a lo que yo llamaríamoral. En un mundo ético, intentemos convertirlo, no hay nada detodo eso. ¿Qué nos dirá una ética? No encontramosnada de esto. Es otro paisaje. Espinoza habla frecuentemente de la esencia,pero para él, la esencia nunca es la esencia del hombre. La esenciaes siempre una determinación singular. Tenemos la esencia de aquel,de aquella, nunca tenemos la esencia del hombre. Dirá que las esenciasgenerales o las esencias abstractas del tipo esencia del hombre, son ideasconfusas. En la Etica no hay idea general. Están ustedes, aquel,aquella, hay singularidades. La palabra esencia arriesga cambiar de sentido.Cuando habla de esencia, lo que le interesa no es la esencia, lo que leinteresa es la existencia y el existente. en otras palabras, lo que solopuede relacionarse con el ser a nivel de la existencia, y no a nivel dela esencia. A ese nivel hay un existencialismo en Espinoza. En Espinozano se trata de una esencia del hombre, su asunto no es la esencia del hombreque estaría en potencia y que la moral se encargaría de realizar,se trata de otra cosa. Ustedes reconocen una ética en que quienhabla de ética dice una de dos cosas. Se interesa por los existentesen su singularidad, luego, nos dirá que entre los existentes hayuna distinción, una diferencia cuantitativa de existencia; los existentespueden ser considerados sobre una especie de escala cuantitativa segúnla cual son más o menos... ¿más o menos qué?Lo veremos. La ética es, no tanto una esencia común a muchascosas, sino una distinción cuantitativa de más y de menosentre existentes.
De otra parte, el discurso de una ética prosigue diciendo quetambién hay una oposición cualitativa entre modos de existencia.Los dos criterios de la ética, en otros términos, la distincióncuantitativa de los existentes, y la oposición cualitativa de losmodos de existencia, la polarización cualitativa de los modos deexistencia, serán las dos maneras en que los existentes son en elser. Esos serán los lazos de la Etica y la Ontología. Losexistentes o los entes son en el ser desde dos puntos de vista simultáneos,desde el punto de vista de una oposición cualitativa de los modosde existencia, y desde el punto de vista de una escala cuantitativa delos existentes. Es por entero el mundo de la inmanencia, ¿por qué? Es el mundo de la inmanencia porque, ven ustedes hasta que punto esdiferente del mundo de los valores morales tal como acabo de definirlos,los valores morales son, precisamente, esta especie de tensión entrela esencia por realizar y la realización de la esencia. Yo diríaque el valor es exactamente la esencia tomada como fin.
Eso es el mundo moral. Podemos decir que la consumación del mundomoral es Kant, es allí donde, en efecto, una esencia humana supuestase toma por un fin, en una especie de acto puro. La ética no eseso, son dos mundos absolutamente diferentes. ¿Que tiene que decirleEspinoza a los otros? Nada.
El tratará de mostrar todo esto concretamente. En una moral,tenemos siempre la siguiente operación: usted hace algo, dice algo,usted lo juzga por si mismo. Es el sistema del juicio. La moral, es elsistema del juicio. Del doble juicio, usted juzga por sí mismo yes juzgado. Los que tienen un gusto por la moral, son los que tienen elgusto por el juicio. Juzgar, eso implica siempre una instancia superioral ser, eso implica siempre algo superior a una ontología, implicasiempre un más que el ser, el Bien que hace ser y hace actuar, esel Bien superior al ser, es lo uno. El valor expresa esa instancia superioral ser. Entonces, los valores son el elemento fundamental del sistema deljuicio. Entonces, ustedes se refieren siempre a esta instancia superioral ser para juzgar.
En la ética, es totalmente diferente, usted ya no juzga. De ciertamanera usted dice: cualquier cosa que usted haga, usted solo tendrálo que se merece. Alguien dice o hace algo, usted ya no relaciona eso conlos valores. Usted se pregunta, ¿cómo es posible eso? ¿Cómoes posible de manera interna? En otros términos, usted relacionala cosa o lo dicho al modo de existencia que implica, que envuelve en símismo. ¿Cómo hay que ser para decir eso? ¿Quémanera de ser implica? Usted busca los modo de existencia envueltos, yno a los valores trascendentes. Es la operación de la inmanencia.(...)
El punto de vista de una ética es: ¿de que eres capaz?¿qué puedes? De donde, vuelvo a esta especie de grito deEspinoza: ¿qué es lo que puede un cuerpo? No sabemos de entradaqué es lo que puede un cuerpo. No sabemos de entrada como se organizany como están envueltos los modos de existencia en alguien.
Espinoza explica muy bien tal o cual cuerpo, nunca se trata de un cuerpocualquiera, es lo que puedes, tú.
Mi hipótesis, es que el discurso de la ética tiene doscaracteres: nos dice que los entes tienen una distinción cuantitativade más y de menos, y de otra parte, nos dice también quelos modos de existencia tienen una polaridad cualitativa, a grosso modo,hay dos grandes modos de existencia. ¿Qué es eso?
Cuando se nos sugiere que, entre usted y yo, entre dos personas, entreuna persona y un animal, entre un animal y una cosa, solo hay, éticamente,es decir ontológicamente, una distinción cuantitativa, ¿dequé cantidad se trata? Cuando se nos sugiere que lo más profundode nuestras singularidades, es algo cuantitativo, ¿qué quieredecir eso? Fichte y Schelling han desarrollado una teoría de laindividuación muy interesante, que se resume bajo el nombre de individuacióncuantitativa. Si las cosas se individuan cuantitativamente, lo comprendemosvagamente, ¿cuál cantidad? Se trata de definir a la gente,a las cosas, a los animales, a cualquier cosa, por lo que cada uno puede.
La gente, las cosas, los animales, se distinguen por lo que pueden,es decir que no pueden la misma cosa. ¿Qué es lo que yo puedo?Nunca un moralista definiría a un hombre por lo que puede, un moralistadefine a un hombre por lo que es, por lo que es de derecho. Entonces, unmoralista define al hombre por animal racional. Es la esencia. Espinozanunca define al hombre como un animal racional, define al hombre por loque puede, cuerpo y alma. Si digo que "racional" no es la esenciadel hombre, sino que es algo que el hombre puede, esto se cambia por completoa que no racional es también algo que el hombre puede. Estar locotambién hace parte del poder del hombre. A nivel de un animal, vemosmuy bien el problema. Si toman lo que se llama la historia natural, estatiene su fundación en Aristóteles. Define al animal por loque es. En su ambición fundamental, se trata de decir lo que unanimal es. ¿Qué es un vertebrado, qué es un pez? Yla historia natural de Aristóteles esta llena de esta búsquedade la esencia. En lo que se llama la clasificación de los animales,se definirá al animal ente todo, cada vez que es posible, por suesencia, es decir por lo que es. Imaginen estos tipos que llegan y procedende hecho de otro modo: se interesan por lo que la cosa, o por lo que elanimal puede. Hacen una especie de registro de los poderes del animal.Este puede volar, aquel come hierba, tal otro come carne. El régimenalimenticio, sienten ustedes que se trata de modos de existencia. Una cosainanimada también, ¿qué puede?, ¿que puedeel diamante? es decir ¿de qué experiencias es capaz? ¿quésoporta? ¿qué hace? Un camello puede no beber durante largotiempo. Es una pasión del camello. Las cosas se definen por lo quepueden, lo que abre a las experimentaciones. Es toda una exploraciónde las cosas, lo que no tiene nada que ver con la esencia. Hay que vera la gente como pequeños paquetes de poder. Hago como una especiede descripción de lo que puede la gente.
Desde el punto de vista de una ética, todos los existentes, todoslos entes están relacionados con una escala cuantitativa que esla de la potencia. Tienen más o menos potencia. Esta cantidad diferencial,es la potencia. El discurso ético nos hablará permanentemente,no de las esencias, no cree en las esencias, solo nos habla de la potencia,a saber las acciones y las pasiones de las que algo es capaz. No lo quela cosa es, sino lo que es capaz de soportar y capaz de hacer. Y si nohay esencia general, es que, a ese nivel de la potencia todo es singular.No sabemos nada de entrada mientras que la esencia nos dice lo que es elconjunto de las cosas. La ética no nos dice nada, no puede saber.Un pez no puede lo que un pez vecino puede. Habría entonces unadiferenciación infinita de la cantidad de potencia segúnlos existentes. Las cosas reciben una distinción cuantitativa porqueestán relacionadas a escala de la potencia.
Cuando, y siguiendo a Espinoza, Nietzsche lanza el concepto de voluntadde potencia, no digo que solo quisiera decir esto, pero, ante todo, quieredecir esto. Y no se puede comprender a Nietzsche si se cree que es la operaciónpor la cual cada uno de nosotros tendería a su potencia. La potenciano es lo que quiero, por definición, es lo que tengo. Tengo talo cual potencia y esto es lo que me sitúa en la escala cuantitativade los seres. Hacer de la potencia objeto de la voluntad es un contrasentido,pues es justamente lo contrario. Es según la potencia que quieroesto o aquello. Voluntad de potencia quiere decir que definiremos a loshombres, a las cosas, a los animales, según la potencia efectivaque son. una vez más, es la pregunta: ¿qué es lo quepuede un cuerpo? Muy diferente de la pregunta moral: ¿quédebes, en virtud de tu esencia?, ¿qué puedes en virtud detu potencia?. He aquí que la potencia constituye la escala cuantitativade los seres. Es la cantidad de potencia la que distingue a un existentede otro existente.
Espinoza dice frecuentemente que la esencia es la potencia. ¿Comprendenel golpe filosófico que esta haciendo?

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