Sur Leibniz Les principes et la liberté

Cours Vincennes - St Denis : El acontecimiento, Whitehead
Cours du 10/03/1987
Ernesto Hernández B. epropal@col2.telecom.com.co

Al trabajo. La última vez yo había comenzado una especie de visión de conjunto o de conclusión concerniente a la trasformación que Leibniz hacia sufrir a la noción de sustancia. Si les parece bien, dejamos eso de lado y yo lo retomare más tarde, sobre todo que apenas había comenzado. Experimento la necesidad de dejarlo porque tengo necesidad, como se los había anunciado, tengo necesidad de ayuda, esta vez no sobre las matemáticas, sino sobre ciertos problemas de física. Y como Isabel Stengers está hoy aquí, y no estará en las siguientes semanas, tengo que aprovechar su presencia. Quiero aprovechar su presencia por dos razones, porque son problemas que conciernen estrechamente a Leibniz y ella los conoce, y de otra parte porque son problemas que conciernen a un autor del que, los he prevenido desde el inicio del año, yo quisiera hablarles, a saber: Whitehead.
Entonces ustedes pueden considerar que nuestra sesión de hoy, a la vez se inserta plenamente en esta busqueda sobre Leibniz, pero nos lleva hacia este filósofo, Whitehead y sus relaciones con Leibniz.
Ustedes saben, los griegos tenían una bella palabra, en la escuela neo-platónica, había un maestro de la escuela, y él sucedía al maestro precedente, y había una palabra para designar al sucesor, era diadoco. El diadoco. Si imaginamos una escuela leibniziana, Whitehead es el gran diadoco, pero al mismo tiempo renueva todo. De ahí mi deseo, y el por que yo deseo plenamente hablar de éste autor, del que las fechas son relativamente antiguas: 1861-1947, él ha muerto viejo. Hace parte de esos autores, de esos grandes filósofos que han sido asfixiados, como asesinados. ¿Qué quiere decir asesinado? Quiere decir que de tiempo en tiempo sobrevienen escuelas de pensamiento que se establecen -de cierta manera en cuanto al problema de los pensadores hay dos peligros: están todos los Stalin, todos los Hitler que ustedes quieran, frente a los cuales los pensadores solo tienen dos posibilidades: resistir o exilarse. Pero, a veces, al interior del pensamiento, hay otra cosa que pasa, a veces, son extrañas doctrinas que sobreviven, que se instalan, que toman un verdadero poder ahí donde hay poder en ese dominio, es decir en las universidades, y que establecen una especie de tribunal, un tribunal intelectual de un tipo especial, y detrás de ellos, o bajo ellos, ya nada se estimula.
Habría que detener los aparatos para que mi palabra sea libre. Yo no escribiría lo que digo, entonces yo quisiera poder decir: "nunca he dicho eso". En ese sentido acuso a la filosofía analítica inglesa de haber destruido todo lo que era rico en el pensamiento, y acuso a Wittgenstein de asesinar a Whitehead, de haber reducido a Russel, su maestro, a una especie de ensayista que ya no osa hablar de lógica. Todo eso fue terrible, y aún persiste. Francia se ha salvado, pero tenemos nuestros filósofos analíticos, Francia se ha salvado pues ha sido reservada para otras pruebas aún peores. Bien. Les digo que eso va mal. Nada en el dominio del pensamiento muere de muerte natural, verdaderamente. Este pensamiento inglés y americano, de antes de la guerra, era extraordinariamente rico, era de una riqueza... Autores de los que se acostumbra a tratar como si fueran un poco débiles; pienso en William James. William James es un genio pasmoso. El es en filosofía exactamente lo que su hermano era en la novela. Para quienes buscan un tema de tesis, una vez más yo lamento el hecho de que no haya, que yo conozca, un estudio serio sobre los dos hermanos James y sus relaciones. Y despues estaba Whitehead, y había otro, un australiano, el único gran filósofo australiano, Alexander. Whitehead es leído por un puñado de principiantes y otro puñado de especialistas. Después de todo también Bergson... no se puede decir que todo eso sea muy grave. En 1903, Whitehead es un matemático de formación, en 1903 escribe con Russel los Principiae mathematicae, que son la base del formalismo moderno y de la lógica moderna. Los Principiae mathematicae engendraron a Wittgenstein, es un proceso dramático frecuente. Bueno, poco importa, creo que Whitehead es inglés, pero me equivoco a cada instante, y pues él se instala en America hacia los años 1920-23. Entonces Principiae mathematicae con Rusell, un gran libro de lógica. El concepto de Naturaleza, no traducido al francés, 1920, La ciencia y el mundo moderno, uno de los raros libros de Whitehead traducido al francés, muy bello, muy, muy bello. La ciencia y el mundo moderno, es un libro importante, muy bello, 1926. Debe ser imposible encontrarlo, supongo. Su gran libro, 1929, Proceso (en el sentido de desarrollo -N. de T.) y realidad, o Proceso (en el sentido jurídico -N. de T.) y realidad. 1933, Aventura de las ideas.
Mi objetivo es doble. A la vez quisiera que sientan la grandeza de este pensamiento por sí mismo, y al mismo tiempo que sientan el lazo que mantiene con Leibniz, y entonces como, literalmente, Whitehead nos aporta una claridad fundamental sobre Leibniz. Para Whitehead no hay ningún problema en conocer a Leibniz. Está impregnado de Leibniz, y como Leibniz, él llega a ser matemático, filósofo y físico.
Toda filosofía pretende poner en cuestión algo, ¿qué es lo que Whitehead pone en cuestión? Pone en cuestión el problema de lo que él llama el esquema categorial. ¿Qué es el esquema categorial? Nos dice, a grosso modo, el esquema categorial del pensamiento clásico es: sujeto-atributo, sustancia-atributo. Ahora bien, se trata menos de la sustancia. La sustancia ustedes pueden concebirla de tal o cual manera, lo importante no es preguntarse si las cosas son sustancias. La verdadera pregunta es la de: ¿el atributo en que sentido? Precisamente, ¿la sustancia debe ser pensada en función de un atributo, o debe ser pensada en función de otra cosa? En otros términos, si la sustancia es el sujeto de un predicado, o de predicados, de predicados múltiples, si la sustancia es el sujeto de predicado, ¿el predicado es reducible a un atributo, un atributo del tipo "el cielo es azul"? Ustedes me dirán que no es un problema fundamentalmente nuevo, pero de cierta manera es nuevo, el grito de Whitehead. Grito que resuena en toda su obra: no, el predicado es irreductible a todo atributo. Y ¿por qué? Porque el predicado es el acontecimiento.
La noción fundamental va a ser la de acontecimiento. Ahora bien creo que por tercera vez, en la historia de la filosofía, resuena ese grito, y sin duda, cada vez resuena de una manera nueva: todo es acontecimiento. Ustedes me dirán: no, todo no es acontecimiento puesto que el acontecimiento es el predicado. Por el momento decimos: todo es acontecimiento puesto que el sujeto no es una aventura que solo surge del acontecimiento. ¿hay un sujeto del que el nacimiento no sea acontecimiento? Todo es acontecimiento. Voy a intentar decirlo rápidamente. Ha resonado una primera vez con los estoicos, ellos se oponían a Aristóteles precisamente en la empresa aristotélica de definir la sustancia por el atributo, y ellos se reclamaban de lo que sería necesario llamar un "manierismo" puesto que a la noción de atributo ellos le oponían la de la manera de ser. El ser como, el como como ser. El atributo es lo que la cosa es, pero el como de la cosa, la manera de ser, eso, de hecho, es otra cosa. Y los estoicos firman la primera gran teoría del acontecimiento. Y sin duda en los lógicos de la Edad media, podríamos encontrar la continuación de las tradiciones estoicas, pero hay que esperar mucho tiempo, mucho tiempo, para de nuevo escuchar el grito, esa especie de grito resuena de nuevo: ¡todo es acontecimiento!
Es lo que he intentado mostrar desde el inicio, a saber: Leibniz, y no hay peor contrasentido... yo digo que el resultado de nuestras búsquedas precedentes es que no hay peor error sobre Leibniz que comprender la inclusión del predicado en el sujeto como si el predicado fuera un atributo. Y lejos de que el predicado sea un atributo, -Leibniz no deja de negar que el predicado sea un atributo, el predicado para él es relación, o como él lo dice aún en todas las cartas en Discursos de metafísica: Acontecimiento, predicado o acontecimiento, "o", no podemos decirlo mejor, es lo que dice en el Discurso de metafísica.
De ahí que me parece particularmente estúpido decir como Leibniz puede dar cuenta de las relaciones, una vez dicho que él pone el predicado en el sujeto. No solo el da cuenta de las relaciones sino que no tiene ninguna dificultad en dar cuenta de las relaciones por la simple razón de que, para él, lo que llama predicado es la relación, es el acontecimiento.
Ya hemos comenzado a ver como daba cuenta de la relación, pero dejemoslo de lado. Es necesario esperar que una teoría de las relaciones no se convierta en problema. Solo es problema desde el punto de vista de un falso Leibniz del que el lector creería que el predicado, para Leibniz, es un atributo. En ese momento, diríamos, en efecto, ¿Cómo es que una relación puede estar inclusa en el sujeto? Pero si lo que está incluso en el sujeto son los acontecimientos, y por definición, como él lo dice muy bien, los acontecimientos son relaciones en la existencia, ahí es necesario tomar en serio la palabra relación. Todo es acontecimiento, al menos todos los predicados son acontecimientos. Y he aquí por tercera vez el grito resonando con Whitehead: ¡todo es acontecimiento!
¡Todo es acontecimiento!, si, comprendida la gran pirámide, dice Whitehead. Aún desde el punto de vista del estilo es también leibniziano.
Generalmente se considera que un acontecimiento es una categoría de cosas muy especiales, por ejemplo salgo a la calle y me hago atropellar por el autobús: es un acontecimiento. Pero la gran pirámide no es un acontecimiento.
En rigor yo diría: ¡ah si!, la construcción de la gran pirámide es un acontecimiento, pero no la gran pirámide misma. Una silla no es un acontecimiento, es una cosa. Whitehead dice que la silla es un acontecimiento, no solo la fabricación de la silla. La gran pirámide es un acontecimiento. Es muy importante para comprender que es posible la expresión: "todo es acontecimiento". ¿En qué puede ser la gran pirámide acontecimiento? Salto a Leibniz, y quisiera saltar perpetuamente del uno al otro.
Partimos de ciertas determinaciones ligadas a Adán. Estaba en un jardín y pecaba, cometía un pecado. Pecar, evidentemente, es un acontecimiento, hace parte de lo que todo el mundo llama un acontecimiento. Pero el jardín mismo es igualmente un acontecimiento. Una flor es un acontecimiento. Bueno, pero ¿entonces? ¿quiere decir en tanto que nace, en tanto que surge? Pero ella no cesa de surgir. no deja de florecer, una flor. O cuando deja de florecer no cesa de marchitarse. De la flor misma y en cada instante de su duración debo decir: es un acontecimiento. ¿Y la silla? La silla es un acontecimiento, no solo la fabricación de la silla. ¿En qué la gran pirámide es un acontecimiento? En tanto que dura, por ejemplo, cinco minutos. En tanto que la pirámide dura durante cinco minutos. Toda cosa, dirá Whitehead, es paso de la naturaleza. En Inglés "passage of nature", paso de naturaleza. Corrijamos un poco para encontrar a Leibniz: toda cosa es paso de Dios. Es estrictamente igual. Toda cosa es paso de la naturaleza. La gran pirámide es un acontecimiento, es una multiplicidad infinita de acontecimientos. ¿En qué consiste el acontecimiento? Literalmente toda cosa es una danza de electrones, o bien toda cosa es una variación de un campo electromagnético. Ponemos aquí, muy prudentemente, un pie en la física.
Por ejemplo, el acontecimiento que es la vida natural en la gran pirámide, ayer y hoy. Tal vez sea necesario presentir que no hay solo una gran pirámide, sino que hay dos grandes pirámides. Eso dice en el texto. Pero no vayamos tan rápido... por el momento es así. No hay cosas, solo acontecimientos, todo es acontecimiento.
Un acontecimiento es el soporte de una infinidad de procesos, de procesos de subjetivación, de procesos de individuación, de racionalización, de todo lo que ustedes quieran. Van a nacer los sujetos, las individualidades van a dibujarse, pero todo eso en los acontecimientos. Todo es acontecimiento, pero sería necesaria una clasificación de los acontecimientos, por ejemplo, ¿cómo habría que plantear el problema de la libertad, en términos de acontecimientos? Hay una diferencia de naturaleza entre los acontecimientos que un sujeto -suponiendo que sepa lo que es un sujeto- que un sujeto sufre, o que un sujeto promete. ¿Qué quiere decir hacer acontecimiento? (... giro de la cinta...)
Si yo puedo identificar la gran pirámide a través de dos pasos de naturaleza, diciendo: es la misma pirámide, es la gran pirámide, es únicamente gracias a un objeto eterno. Quisiera hacerles sentir lo que esta filosofía tiene a la vez de muy familiar y de raro para nosotros. La filosofía debe crear tales modos de pensamiento. Es el título de uno de los libros de Whitehead, Modos de Pensamiento. Resumiendo, digo veamos las tres coordenadas: las ocasiones actuales definidas por las conjunciones, las prehensiones, y los objetos eternos.
A la ocasión actual corresponden los conceptos de conjunción, concrescencia, creatividad; a las prehensiones corresponden todos los elementos que aún no hemos visto de la prehensión, todos los componentes de la prehensión, a los objetos eternos corresponden los diferentes tipos de objetos eternos. Por ejemplo hay objetos eternos sensibles y hay objetos eternos conceptuales... lo que acabo de decir no esta mal... hay objetos eternos que remiten a cualidades sensibles, y otros que remiten a los conceptos científicos. Todo eso era relativamente fácil. Pero tenemos tres problemas, y es hay que tengo necesidad de Isabel.
Primer problema, somos partes de conjunciones, es decir de ocasiones actuales, somos ya dato de acontecimientos y un mundo de acontecimientos. ¿Podemos hacer la génesis del acontecimiento? ¿Cómo llegar a las conjunciones? ¿Las conjunciones son un dato? Que haya conjunciones en el mundo no es obvio. ¿Qué explica que haya conjunciones en el mundo? Para mi, no se lo que dirá Isabel, es el problema fundamental de la filosofía de Whitehead. Si ese problema es regulado, el resto, no es obvio, pero el resto va fácilmente. Verdaderamente es el problema más difícil y donde Whitehead es físico y matemático. Hay necesidad de toda una físico-matemática para dar cuenta de la formación de las conjunciones, es decir de la formación de ocasiones actuales. ¿Por qué? Sientanlo, partimos de una distribución aleatoria del tipo distribución aleatoria de electrones, o variación de un campo electro-magnético. ¿Cómo se forman las conjunciones de un mundo así? Si no tenemos una respuesta precisa a esto, en ese momento fracasamos. Necesitamos una respuesta precisa a esta cuestión.
La segunda pregunta sera: ¿de qué está hecha una prehensión? ¿Cuales son los elementos de una prehensión? Y si es verdad que la ocasión actual es una conjunción, se debe decir en el vocabulario de Whitehead, he olvidado precisarlo, que un conjunto de prehensiones es un nexus. Segundo problema: los componentes de prehensiones.
Tercer problema: los modos de objetos eternos. Lo más difícil para mi es está génesis previa. ¿Cómo se llega a las conjunciones, por qué hay conjunciones? Hay una razón de las conjunciones, razón que solo puede ser matemática y física. Quisiera el punto de vista de Isabel, ¿cómo ves esto?

Isabel Stengers: demasiado alejada del micrófono y su larga intervención es inaudible.

Gilles Deleuze: Es muy interesante. no se trata de discutir. Lo que me sorprende es que lo que parece interesas a Whitehead -lo propio de todos los grandes pensadores-, lo que particularmente parece interesas a Isabel Stengers en Whitehead, no es lo que más me interesa. No se trata de decir quien tiene la razón o quien se equivoca. Es mi turno de plantear preguntas a Isabel porque estoy seguro de que ella tiene los medios de responderme, sin abandonar su punto de vista. Nos ha dicho muy exactamente esto: es verdad que, desde el inicio de su obra, por ejemplo en el concepto de naturaleza, Whitehead piensa que aún es posible hacer una génesis de la ocasión actual, es decir una génesis de las conjunciones. Y de acuerdo, me dice, en ese momento él piensa que solo una física-matemática puede darnos la clave de esta génesis. Y después ella dice: pero habría tenido el sentimiento de que, en ese momento, si hacía una génesis de las conjunciones, y él ya sostenía fundamentalmente esta idea, como toda conjunción es nueva, es igualmente novedad, novedad en su esencia; no hay conjunción actual que no sea nueva. No es el efecto de ocasiones actuales precedentes, no hay determinismo. Una ocasión actual es activa, es prehensión, es decir prehendiente, y bien, como una ocasión actual no puede ser deducida de otra cosa que ella misma, Isabel piensa que él habría renunciado, o que estaría menos interesado en su génesis, para tomar el problema a nivel de una finalidad y de una concepción muy particular de Dios que, finalmente, opera a nivel de las ocasiones actuales. Yo pienso, como veremos, pienso que la génesis de las conjunciones, o la génesis de las ocasiones actuales, génesis físico-matemática, es algo a lo que Whitehead nunca renunciará, a condición de que esta génesis respete plenamente la exigencia planteada por Isabel, a saber: que no debe ser una génesis tal que la ocasión actual derive, se desprenda o resulte de sus componentes genéticos, debe ser una génesis que de cuenta de que la única ley de la ocasión actual es ser siempre una novedad con relación a sus propios componentes.
Y precisamente esta génesis de la novedad es esencial, génesis de la novedad como tal, es decir que no implica ninguna reducción de lo nuevo a lo antiguo, esta génesis misma es la que Whitehead, porque él sabe mucho de matemáticas y de física, va a hacer en condiciones que, en efecto, hacen de él y de su filosofía, una de las raras filosofías -a mi modo de ver con la de Bergson-, en haber producido con la ciencia un lazo fundamental.
Habría que preguntar, cada vez, a Isabel, ¿eso funciona o no funciona? Él parte de algo, se da algo. Estamos en el problema de la génesis de las ocasiones, o la génesis de las conjunciones. Una conjunción es algo nuevo del tipo hay concierto esta tarde. Es algo nuevo. ¡Sabes hay un fulano que da un concierto esta tarde! Es una novedad y usted no la engendrará, no resultará. No es el efecto de una causa. Una génesis no es causal. Entonces ¿qué es? ¿De que parte? A cada una de mis frases añado un punto de interrogación. Él parte del "many", excusen mi acento. Nunca lograre pronunciarlo. Lo digo en Inglés... yo diría que parte de lo múltiple, pero una multiplicidad pura y aleatoria. Y le da un nombre en Proceso y realidad, es el estado puro de la diversidad disyuntiva. Él se da una diversidad disyuntiva cualquiera. La palabra disyuntivo es muy importante puesto que se parte de lo opuesto a la conjunción. La diversidad disyuntiva, ¿qué es? Yo no se. Lo veremos. Lo que importa es que, en cada uno de esos estadios, hay una especie de ajuste con Leibniz que es sorprendente, si bien todo eso es una lectura prodigiosa de Leibniz, al mismo tiempo nos hace surgir un nuevo Leibniz. Es una nueva ocasión actual. Sorprendente. Parte del "many", multiplicidad aleatoria definida por la diversidad disyuntiva. Isabel ¿me lo admites?
Segundo punto, esa va a ser la primera etapa de la génesis. Nos muestra que a partir de ese estado de diversidad disyuntiva se produce algo absolutamente nuevo, primera etapa de la novedad, se dibujan en esta diversidad disyuntiva series infinitas sin límite, que no tienden hacia un límite. Series infinitas sin límite. Ese estadio, ese primer momento, es como la divisibilidad infinita. La diversidad disyuntiva, veremos cómo y por qué, -abundan las preguntas en lo que digo, establezco un plano-, está sometido a un proceso de divisibilidad infinito que organiza las series infinitas sin limite ????. entonces ese primer estadio, pregunta: ¿qué son esas series sin límite, esas series no limitadas, esas series infinitas sin límites? Comienzo a responder diciendo que ese primer estadio reposa sobre un análisis de la vibración. Finalmente en el fondo del acontecimiento hay vibraciones. En el fondo de los acontecimientos actuales hay vibraciones.
El primer estadio era el "many", de las vibraciones sin importar como, de las vibraciones aleatorias. Para quienes conocen a Bergson, quizá recuerden el esplendido final de Materia y Memoria, el fondo de la materia es vibración y vibración de vibraciones. Las correspondencias con Bergson se muestran a todo tipo de niveles, son filósofos muy próximos. Todo es vibración. ¿Por qué la vibración introduce ya ese inicio de orden? Porque toda vibración tiene sub-múltiplos y se extiende sobre sus sub-múltiplos. La propiedad de la vibración es extenderse sobre sus sub-múltiplos. No hablo científicamente, para que ustedes referencien las cosas en su cabeza, eso tiene un nombre celebre en todos los dominios, son las armónicas. Aquí tampoco tengo necesidad de subrayar el guiño a Leibniz. Todo esto es muy importante para su porvenir. un color es una vibración, un sonido es una vibración. Como tal todo sonido tiene armónicas, todo color tiene armónicas.
Mi hipótesis es: la vibración surge en el "many", ¿cómo surge?, lo replanteamos, necesitamos responder, y les ruego no es necesario lanzarme si no he respondido del todo, o bien todo se derrumba. Si todo se derrumba diremos: fuimos engañados, Whitehead no es un gran filósofo. Ahora bien, evidentemente Whitehead es un gran filósofo, un filósofo genial. He aquí una vibración que se forma en el "many", y desde ese momento la diversidad disyuntiva comienza a organizarse en series infinitas sin límite. Hay que suponer que cada vibración tiene sub-múltiplos, tiene armónicas al infinito, en el puro cosmos. El cosmos era el many, es decir el caos. Era el caos cosmos. Tercer estadio: series infinitas vibratorias ... en otros términos toda vibración infinitamente divisible tiene ciertos caracteres intrínsecos. Esos caracteres intrínsecos sea que conciernan a la naturaleza de la vibración entrevista, sea igualmente -caracteres extrínsecos- a sus relaciones con otras vibraciones. Yo diría que una vibración sonora tiene caracteres que son la duración, la altura, la intensidad, el timbre. El color tiene caracteres, intrínsecos y extrínsecos, que son el matiz, la saturación, el valor, son las tres grandes dimensiones del color: el matiz, la saturación y el valor. Solamente desde finales del siglo XIX se tiende cada vez más a añadir lo extenso del color para definir enseguida una nueva variable muy interesante que depende de lo extenso y del valor, y que se llama el peso del color.
Ustedes recuerdan, la vibración entra en las series infinitas sin límite, son sus caracteres, o más bien, como dice Whitehead, las cantidades, las expresiones cuantitativas capaces de medirlos, de medir sus caracteres, las expresiones cuantitativas capaces de medir sus caracteres entran en series que, ellas, convergen hacía los límites. La serie vibratoria, las series vibratorias no son convergentes y no tienen límite. Es el primer estadio de la génesis. Segundo estadio de la génesis: las series de caracteres intrínsecos y extrínsecos, convergen hacia los límites. Esta vez tenemos una idea de series convergentes. Los timbres van a formar una serie convergente; las intensidades van a formar una serie convergente, las alturas van a formar una serie convergente, etc., etc... Los matices van a formar una serie convergente. Es bello. De una gran belleza. Es una de las génesis más... y esta plena de ciencia, es una manera muy moderna y sin embargo muy simple.
Entonces, primer estadio el "many" o la diversidad disyuntiva; segundo estadio: la organización de las series infinitas sin límite con las vibraciones y los sub-múltiplos de vibraciones. Tercer estadio: formación de series convergentes sobre límites. Cuarto estadio: todo esta dispuesto: la ocasión actual es la conjunción. La conjunción viene después de la convergencia. La conjunción es una reunión de, al menos, dos series convergentes. Usted ha engendrado la ocasión actual, y eso no impide que la ocasión actual que es una conjunción, sea radicalmente nueva con relación a las series genéticas que la engendran, con relación a, al menos, las dos series convergentes. De hecho ella es nueva. De ahí, quinto, entonces, ¿de qué está hecha la ocasión actual? -una vez dicho que no hay que confundir los elementos de la ocasión actual y las condiciones de la ocasión actual, yo diría los requisitos de la ocasión actual. Los requisitos de la ocasión actual son: la diversidad disyuntiva, las series vibratorias infinitas sin límite, las series convergentes. He aquí los requisitos sucesivos de la ocasión actual, es decir de la conjunción. Tienen, entonces, cuatro términos: 1) el "many", 2) las series infinitas sin límite, 3) la convergencia de las series, es decir que, evidentemente no son las mismas series las que devienen convergentes, son las nuevas series, 4) la conjunción de series que da la ocasión actual, 5) cuales son los elementos, y ya no los requisitos, los elementos de la ocasión actual, es decir ¿de qué está hecha una ocasión actual? Respuesta: está hecha de prehensiones. Pero ¿de qué está hecha una prehensión, cuáles son los elementos de la prehensión, cuales son los elementos componentes y no ya las condiciones requeridas? Entonces ¿qué es lo que me importa?
Es muy claro como esquema. Comprendan que eso remite a todo tipo de cosas en matemáticas y en física, según el gusto de cada uno, ustedes no tienen necesidad de, estrictamente, saber nada para comprender, o al menos para sentir. En cuanto al feeling, como dice Whitehead, ustedes pueden ver formarse ese mundo, el "many" es una especie de sopa, es la gran sopa, es lo que los cosmólogos llaman la sopa pre-biótica, los miembros disyuntos, Lo que Empédocles llamaba los membrae disjunctae. Esto funciona muy bien con todo lo que hay de importante en filosofía. Es el rio que arrastra los membrae disjuntae, los miembros dispersos, un brazo después una nariz, es el caos. Pero hay que suponer que no es una nariz, es un electrón de nariz. En esta sopa se dibujan series sin límite y sin convergencia. Esto es absolutamente próximo a Leibniz. Y después cada una de esas series sin límite y sin convergencia tiene un carácter, y los caracteres de serie, entran en series convergentes. Cuando entran en series convergentes, entonces se producen conjunciones, como grumos en su sopa. Es una ocasión actual precipitada sobre un grumo ¡hombre! Una ocasión, y ustedes perciben que su grumo está compuesto de prehensiones. Bien, ¿está claro? ¡Si no vuelvo a empezar!
Insisto, a mi manera de ver una tal génesis escapa al peligro que señalaba Isabel porque la ocasión actual no es presentada como el resultado pasivo. Cada vez hay actividad y retro-actividad. Las series convergentes reactuan sobre las series infinitas sin convergencia, las conjunciones reactuan sobre las series convergentes. A cada nivel hay emergencia de un nuevo tipo de actividad. La serie es una actividad, la convergencia de las series es otra actividad, la conjunción es otra actividad, etc...
Me acepto el estadio del "many" o de la diversidad disyuntiva. Pasamos al segundo estadio. Isabel, ¿cuando escribiste "Estados y procesos", conocías a Whitehead? ¡Si! Mi pregunta es muy simple. No sabemos muy bien que pasa en la diversidad disyuntiva, pero nos damos las vibraciones. Hay formación de vibraciones. ¿De dónde vienen? Es preciso decirlo, pero no me siento tan seguro de mi para decir de donde vienen, en éste punto tengo necesidad de Isabel.
¿Puedo decir que esas vibraciones forman series infinitas que no convergen hacia ningún límite, y es el caso de una vibración con relación a sus armónicas, suponiendo una infinidad de armónicas en el cosmos? ¿Puedo decir eso, o bien es una proposición físicamente estúpida?

Isabel Stengers: Inaudible.

Gilles: Dices algo maravilloso. Insisto sobre el siguiente punto, porque es un genero de filosofía que está en conexión con la ciencia moderna. Retomo el ejemplo de Bergson, porque se necesita ser profundamente débil para decir que Bergson hace una metafísica de la duración y liquida la ciencia. La idea de Bergson es que la ciencia moderna nos da y nos aporta una nueva concepción del tiempo, el tiempo científico. El tiempo científico moderno que comienza en la física hacia el fin del siglo XVI puede definirse científicamente, digo científicamente así: es la consideración del tiempo en un instante cualquiera, el instante t. La ciencia moderna define el tiempo con relación al instante cualquiera. ¿Por qué es moderno? Porque la ciencia antigua definía el tiempo en función de momentos privilegiados. La idea de Bergson, es simple, es muy bella: ¿Qué hace Galileo? Es lo que ha hecho Galileo. Bergson, ¿qué pretende hacer? Él dice que la antigua metafísica era el correlato de la ciencia antigua. Bergson nos dice: lo que usted llama metafísica, es la metafísica antigua, ¿en qué medida antigua? Ella estaba perfectamente adaptada a la ciencia antigua, e inversamente la ciencia antigua estaba adaptada a su metafísica. Física, metafísica, es necesario conservar esos excelentes términos. Aristóteles hace la física del movimiento y la metafísica que corresponde a esta física del movimiento, y la física del movimiento corresponde a la metafísica de Aristóteles.
Hoy hay una serie de cretinos que han pensado que porque la ciencia había evolucionado, ella podía ir más allá de la metafísica. Bergson dice que es completamente idiota; la ciencia en efecto ha evolucionado suficientemente -no tanto que Aristóteles haya envejecido, eso no tiene sentido- y necesita, incluso gracias a Aristóteles, devolver la metafísica a cero. Hay que hacer la metafísica que sea el correlato de la ciencia moderna, exactamente como la ciencia moderna es el correlato de una metafísica potencial que no se ha sabido hacer todavía. ¿Cuál es la metafísica que corresponde a una consideración científica del tiempo tomado en el instante cualquiera? Bergson dice: la mía. Y quiere decir que es una metafísica de la duración, y no de la eternidad. Noten el tema común con Whitehead. ¿Cuál es la metafísica que corresponde a la ciencia moderna, para Whitehead? Sería una metafísica de la creatividad, una metafísica de lo nuevo. La novelty. Algo nuevo. Lo que acaba de decir Isabel es maravilloso. Yo digo: ¿es posible concebir una vibración que se extienda sobre una infinidad de armónicas, es decir una infinidad de sub-múltiplos? Ella me responde: evidentemente si; pero eso no interesará a un físico -señalemos la noción de "interés"- eso no interesará a un físico porque todo el camino de la ciencia será tomar la media. A un sabio solo le interesa la media. O en el caso de la acústica, solo le interesará un número finito de armónicas, y próximas. Será su medida de sabio. La metafísica que corresponde a esta ciencia, no es una reflexión sobre esa ciencia, debe decir metafísicamente lo que la ciencia dice científicamente, debe decir con los conceptos lo que la ciencia dice con las funciones. A la metafísica le interesa prodigiosamente no tomar la media, y constituir una serie que en efecto no tendrá interés físico, pero tendrá un interés metafísico considerable, una serie infinita sin convergencia constituida por la vibración y la infinidad de sus sub-múltiplos, la infinidad de sus armónicas.
Segundo punto, es más complicado. Puede ser, de todas maneras, que yo haya comprendido mal la tesis de Whitehead, lo siento. Primero está en Ingles, no está traducido, evidentemente, y ustedes pueden adivinar que mis relaciones con el inglés eran dolorosas. Pero para aquellos que saben inglés y que se interesan en el concepto de naturaleza, esta el maravilloso capítulo cuatro. Les voy a traducir pequeños párrafos: "El carácter del acontecimiento (por el momento el acontecimiento es entonces una serie infinita no convergente y sin límite) puede ser definido por expresiones cuantitativas expresando relaciones entre diversas cantidades intrínsecas al acontecimiento mismo (v.g. a la serie), o entre tales cantidades y otras cantidades intrínsecas a otros acontecimientos (es decir a otras vibraciones). En el caso de acontecimientos que tienen una extensión espacio-temporal considerable, el conjunto de las expresiones cuantitativas es de una gran complejidad. Si e es un acontecimiento, llamemos Qe al conjunto de las expresiones cuantitativas definidas por su carácter, y que incluye sus conexiones con el resto de la naturaleza". Ven ustedes que e designa la serie vibratoria infinita extendida sobre los sub-múltiplos y Qe uno de los caracteres de la serie. Da como esquema de las dos series "e1, e2, e3, en, en1", esa es la serie vibratoria, y "Qen, Qen+1" ¿es la serie de la característica? "si Q1 es una medida cuantitativa encontrada en Qe1, y Qe2 el homologo en Q1 que es encontrado en Qe2, y Qe3 etc, etc... entonces tendremos una serie Q1-Q2-Q3-Qn+1 etc... Si bien ella no tiene último termino" entonces tiene en común con la serie precedente vibratoria, tiene en común no tener último término, es infinita "... aunque no tenga último término, converge hacia un límite definido". Entonces mi angustia es que mi comentario es justo, él no da ningún ejemplo. Tengo, entonces, necesidad de Isabel. El punto esencial es ese nacimiento de la serie convergente, convergente hacia un límite. ¿Qué piensas?

Isabel Stengers: inaudible.

Gilles: Eso me interesa mucho pues creo en una especie de relevo, un relevo metafísica-ciencia, una vez dicho que las dos disciplinas son muy diferentes. Pero eso no impide que pueda haber relevos si existe la complementariedad que he indicado según Bergson, según Whitehead, si hay esta complementariedad entre metafísica y ciencia, y esta complementariedad no se ha envejecido, la gente no ha comprendido absolutamente nada, me parece, y no tenemos relevos.

Pregunta: inaudible. Gilles:... la teoría platónica del receptáculo no presupone el espacio-tiempo, al contrario. El espacio y el tiempo nacen bajo ciertas condiciones. La cuestión es muy acertada pero es el porvenir. La ocasión actual es algo que está ya en el espacio y en el tiempo. Mi respuesta apunta hacia: cual es la relación entre el espacio y el tiempo y las series, las series pre-existentes en la ocasión actual. Las series, de las que he hablado permanentemente hoy, que son pre-existentes a la ocasión actual -¿recuerdan?-, son las condiciones de la ocasión actual, son primeras con relación a la ocasión actual. En orden tienen ustedes esas series que condicionan la ocasión actual, la serie espacio-tiempo, y la ocasión actual. La ocasión actual esta en el espacio y en el tiempo.

Isabel Stengers: inaudible.

Gilles: A mi manera de ver no, pero te reconozco ahí. Son tus fuentes. Pero no está mal, no es un reproche. Mi ejemplo de la luz, si lo he invocado, es un puro ejemplo que consistía en servirme de algo que no puede intervenir en este momento, de derecho, pero que tiene la ventaja de poder hacer comprender como funciona una criba. En efecto, digo: la acción de la luz, consiste en hacer un filtro entre las tinieblas y el fondo sombreado de los colores, o, al contrario, el filtro del que hablaba hacía un filtro entre el caos y la sombra fondo. Entonces no estaba forzado a darme nada, en todo caso, como luz. Es que la criba, cosa mucho más importante a mi manera de ver, es que la criba implica ya las equivalencias en espejo, eso sería muy fastidioso. En ese momento todos los elementos de la ocasión actual estarían ahí, ahora bien no es necesario. Sobre todo no es necesario. Si tenemos necesidad de poner los cuasi-espejos, eso complicaría mucho las cosas, pero espero que no haya necesidad de cuasi-espejos.

Isabel Stengers: cuando nos has leído el texto de Whitehead, has hecho tu serie de Q, Q1, Q2, Qn+1, ese n+1, ¿eso significa que continua al infinito, o bien eso significa que esta en un espacio de tres + una dimensiones?

Gilles Deleuze: Los símbolos Q1, Q2, Q3, etc... son una serie de características, pero cada una anima una serie convergente. Cada característica tiene su serie convergente, y tu tienes al contrario, una serie abierta ilimitada de características.

Intervención: inaudible.

Gilles: Bueno leed a Platón.