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DELEUZE / SPINOZA Cours Vincennes : la Potencia, el derecho natural - 09/12/1980 Télécharger ce cours en : pdf (disponible) rtf (disponible)
Los problemas de terminología, de invención de palabras, para designar un nuevo concepto unas veces usted toma una palabra muy corriente; serán igualmente los mejores coqueteos. Esa palabra muy corriente, solo implicitamente tomará un sentido de hecho nuevo. A veces usted tomará un sentido muy especial de una palabra corriente, y cargará ese sentido, y
a veces usted construirá una nueva palabra. Por eso no tiene sentido reprocharle a un filósofo el no hablar como todo el mundo. Es mas bien a veces, a veces, a veces. A veces está muy bien utilizar solo palabras corrientes, a veces es necesario marcar un corte, el momento de la creación de conceptos, por una palabra insólita. Les había hablado la última vez de ese gran filósofo que tuvo mucha importancia durante el renacimiento, Nicolás de Cusa. Nicolás de Cusa creo una especie de palabra-valija, contaminó dis palabras latinas, ¿por qué? Es una buena creación verbal, en ese momento se hablaba latín, entonces él pasa por el latín. Decía: el Ser de las cosas es el possest. Eso no dice nada si usted no tiene el latín, les explico. Possest no existe como palabra, es una palabra inexistente, él la crea, crea esa palabra: el Possest. es una bonita palabra, una bonita palabra para el latín. Es un horroroso barbarismo, esa palabra es un horror, pero filosofícamente está bien, es un acierto. Cuando se crea una palabra es
necesario xxxx xxxx, hay fracasos, nada está dado de entrada. "Possest" está hecha de dos téminos en latín, "posse" que es el infinitivo del verbo poder, y "est" que es la tercera persona del verbo ser en el presente del indicativo: él "est". "Posse" y "est", contamina las dos y eso da "possest". Y, ¿qué es el Possest? El possest es, precisamente, la identidad de la potencia y del acto para el que yo definía xxx xxx. Entonces yo no definiría algo por su esencia, lo que ella "es", yo la definiría por esa definición bárbara, su "possest" es lo que ella puede. Literalmente: lo que puede en acto. Bien... ¿Qué quiere decir esto? quiere decir que las cosas son las potencias. No es simplemente que son de la potencia, sino que traen consigo la potencia que son, tanto en acción como en pasión. Entonces, si usted compara dos cosas, ellas no pueden lo mismo, pero la potencia es una cantidad. Ustedes favorecen esta cantidad muy especial, pero comprendan el problema que causa. De acuerdo, la potencia es una cantidad, pero no es una cantidad como la longitud, ¿es una cantidad como la fuerza? ¿eso quiere decir que el más fuerte la lleva consigo? muy dudoso. Primero habría que llegar a definir las cantidades que llamamos fuerzas, no son cantidades como las que conocemos, no son cantidades con un estatuto simple. Sé que no son cualidades, eso lo sé. La potencia no es una cu alidad, pero no son cantidades de las llamadas extensivas. Entonces si son cantidades intensivas, son de una escala cuantitativa muy especial, una escala intensiva, lo que quiere decir: las cosas tienen más o menos intensidad. Sería esa intensidad de la cosa lo que sería, lo que reemplazaría su esencia. Lo que definiría la cosa en sí-misma sería su intensidad. ¿Comprenden el lazo con la ontología? entre más intensa una cosa, más precisamente es esa su relación con el ser: la intensidad de la cosa es su relación con el ser. ¿Todo esto se puede decir? esto nos ocupará mucho tiempo.
Pregunta: sobre la intensidad y la cosa -inaudible-
Gilles Deleuze: La cuestión no es lo que creemos, la cuestión es cómo intentamos desenvolvernos en ese mundo de las potencias. Cuando digo intensidad, si no se trata de eso, no se dice nada puesto que ese tipo de cantidades ya estaba determinado. No se trata de eso. Estamos todavía evaluando la importancia que puede tener un discurso sobre la potencia. Una vez dicho que, de todas maneras, estamos evitando los contrasentidos, tenemos que comprender eso que Spinoza nos decía, y después Nietzsche, que lo que las cosas quieren es la potencia. Evidentemente si la formula "la potencia es la esencia misma" no quiere decir -si hay algo que esa formula no quiere decir-, es que podamos traducirla por la formula: "lo que cada uno quiere es el poder". No "lo que cada uno quiere es el poder", es una fomula que nada tiene que ver. Primero es una banalidad, segundo es una cosa evidentemente falsa, tercero seguramente no es lo que quiere decir Spinoza. Eso no es lo que quiere decir Spinoza porque es una tontería y Spinoza no puede decir cosas idiotas. No se trata de: "¡ah, todo el mundo, de las piedras a los hombres, pasando por los animales, quieren más y más de potencia, quieren el poder!", ¡No, no se trata de eso! Sabemos que no es eso, puesto que no quiere decir que la potencia sea objeto de la voluntad, no, entonces, al menos sabemos esto, lo que es un consuelo. Pero yo quisiera insistir, y de nuevo apelo a su sentimiento de evaluación de las importancia, en lo que los filósofos tienen que decirnos. Quisiera intentar desarrollar esta historia, porque es muy, muy importante, esta conversión donde las cosas ya no están definidas por una esencia cualitativa: "el hombre animal racional", sino definidas por una potencia cuantificable.
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